Mal ejemplo
Más de mil millones de niñas en 140 países de todo el mundo tienen una Barbie, la célebre muñeca nacida a fines de los años 50 en Estados Unidos que se convirtió en un icono cultural al que se le fueron adosando las estéticas de cada década: desde la elegancia de Jackie Kennedy, el rock, la impronta hollywoodense y la desfachatez de Madonna.
Su historia, profusamente ilustrada, fue desarrollada en un libro de la editorial Caelus Book y distribuido en
"No importa en qué década haya tenido lugar tu formación, no importa qué muñeca Barbie o qué conjuntos de ropa de Barbie llamaron primero tu atención -ya fueras una niña, un coleccionista, un deseador, un padre, una madre o un devoto de la cultura popular- en el centro del fenómeno siempre ha estado la muñeca", dice la autora en la introducción.
Y más adelante agrega: "No se trata sólo de jugar con una muñeca, sino de hacer realidad los sueños, los recuerdos de Barbie van más allá de la muñeca, son las primeras exposiciones con la moda, las reveladoras posibilidades del juego de roles, el deleite de imaginarse a si mismo como adulto".
Creada por Ruth y Elliot Handler (cofundador de la empresa Mattel) en 1959, la primera muñeca debutó un 9 de marzo en
Se llamaba Ponytail, tenía
Estaba vestida con un traje de baño a rayas, llevaba unos pendientes dorados, anteojos de sol en forma de gato y sandalias negras de tacón.
La idea se le ocurrió a Ruth después de ver a su hija Bárbara jugando en el suelo con sus amigos durante horas con muñecas de papel recortadas de las revistas que imitaban el estilo adulto en vez de las enormes muñecas infantiles.
Bajo la premisa "toda niña pequeña necesita una muñeca a través de la cual poder proyectarse a sí misma en el futuro", Ruth tardó 3 años en desarrollar su idea.
Al principio las Barbies aparecieron marcadas por la estética Jackie (Kennedy) por lo que la diseñadora Charlotte Jonson se abocó a reproducir los trajes emblemáticos de la ex primera dama estadounidense.
Enseguida se multiplicó en innumerables cantidad de roles: Barbie fue enfermera, bailarina de ballet o editora de revistas.
Apareció en 1961 su novio Ken y no tardaron en salir su hermanita Sckipper y los mellizos Tutti y Todd.
El libro con una gran cantidad de ilustraciones contiene un facsimil de la carta de bienvenida al fan club de esta muñeca que nunca dejó su liderazgo como juguete favorito de las chicas.
Barbie siguió siendo Barbie a pesar de los cambios aunque, claro, hubo series favoritas como la super star con la estética de la actriz Farrah Fawcett, aparecida en los `70, y de la que se vendieron millones, y la llamada Malibú con la piel color miel, melena rubia y cálida sonrisa.
No tardaron en popularizarse diversos accesorios como la casa de ensueño y el coche star "Vette", piscinas y un equipo de camping, que compitió con el clásico atuendo texano con flecos y botas.
Barbie también se puso los patines, montó a caballo y tuvo gatitos en cajas de miniatura, loro, cachorro de león, un chimpancé e incluso una cebra.
Mirándola en perspectiva la muñeca resultó pionera ya que la primera Barbie astronauta se remonta a 1962 y la primera mujer norteamericana que viajó al espacio en 1983 fue Sally Ride.
En 1980 se celebró el 1er Congreso oficial de Barbie en Nueva York del que participaron 100 mujeres, y seis años después se desarrolló el concepto de una muñeca de colección con la primera Barbie de porcelana, llamada Blue Rhapsody.
Una década más tarde apareció una muñeca con el cabello hasta los tobillos para que las nenas pudieran cortarlo, lavarlo y trenzarlo.
Ya entonces Barbie se había convertido en una heroína de comics, algo que hacía juego con su imagen de vanguardia.
Comienzan a aparecer ediciones limitadas, Barbie vestida por grandes diseñadores de la moda y en el 2006, una Barbie de 1965 fue vendida en Christie`s de Londres por 17.000 dólares.
La famosa muñeca fue elegida para representar lo mejor de la historia de los Estados Unidos y colocada junto a otros símbolos representativos en la cápsula del tiempo del Bicentenario lanzada en 1976.
Sin sosiego, Barbie continúa en este nuevo siglo con muñecas similares en el mercado que nunca han llegado a opacar su reinado, y que por el nivel de ventas parece inexpugnable hasta el día de hoy.
Triste es que
En estos casos las imágenes suelen ser interpretadas como conceptos, por lo tanto que se difunda en el mundo un falso concepto sólo contribuye a profundizar la competencia física y el individualismo llevando a la sociedad a un vaciamiento moral e intelectual.