Un ex soldado explicó que en la dictadura era "matar o morir"

19/07/2010
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
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El testigo sostuvo que durante su conscripción fue enviado a Tucumán para pintar escuelas pero “nos cambiaron el pincel por un fusil” y agregó que les dijeron que era “en defensa de la Patria”

Un ex soldado que cumplió órdenes durante 1975 y 1976, que declaró ayer en el juicio que se sigue a ex policías y militares en la provincia de Mendoza, sostuvo que eran épocas de "matar o morir".

Se trata de Mario Agustín Lemos, quien reveló que durante su conscripción fue enviado a Tucumán para pintar escuelas pero al llegar le dieron un fusil para matar guerrilleros.

Lemos, quien ingresó a cumplir con el Servicio Militar Obligatorio en Campo Los Andes en diciembre de 1975 y de ahí fue trasladado a San Rafael y a Tucumán, fue citado ayer a declarar ya que fue guardia de uno de los cuatro detenidos cuya desaparición se investiga en esta causa.

"A los quince días de ingresar nos dijeron que nos trasladaban a Tucumán a pintar escuelas, pero cuando llegamos allá nos cambiaron el pincel por un fusil porque decían que en la selva había grupos guerrilleros, montoneros y del ERP", comentó el ex soldado a los miembros del Tribunal II de Mendoza.

Según recordó el testigo, fue el general Antonio Bussi quien los arengaba y les decía que "quizás nunca más fuéramos a volver a nuestros hogares pero que supiéramos que era por defender a la Patria".

Eran épocas de "matar o morir", pero nosotros éramos conscriptos recién ingresados y muchos no sabíamos ni manejar un fusil", le dijo Lemos a los jueces que investigan las desapariciones de los ex miembros de la Juventud Peronista de San Rafael Francisco Tripiana, José Berón, Pascual Sandoval y Roberto Osorio.

Por estas cuatro desapariciones están imputados Martín Mússere, quien era el enlace entre la Policía y los mandos militares; Raúl Ruiz Soppe, quien era jefe de la Unidad Regional II de la Policía de Mendoza; Aníbal Alberto Guevara, quien se desempeñaba como Teniente del Ejército; Juan Roberto Labarta, integrante del D2 en San Rafael; y el abogado Raúl Egea, quien trabajó como abogado de la Policía de Mendoza.

Los cinco menos Egea, quien está libre y acusado por falsificación de firmas, están detenidos en la cárcel local e imputados por `Privación ilegítima de la libertad, Imposición de tormentos agravados, Homicidio calificado por alevosía y Asociación ilícita´.

Luego de estar tres meses en la selva tucumana, Lemos fue traslado a San Rafael donde declaró haber participado de la detención de Tripiana quien "fue llevado desde un humilde hogar a la Departamental en un camión comandado por Guevara".

Ya encarcelado, mantuvo una relación de casi una semana con Tripiana en la que arriesgándose le convidaba cigarrillos, tortitas, y hasta le prestó papel y lápiz para que pudiera mandarles unas líneas a sus familiares.