Testimonios del Horror

15/07/2010
Nacionales - Derechos Humanos
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Se realizó el encuentro de sobrevivientes y familiares de víctimas de atentados fundamentalistas donde contaron sus experiencias personas afectadas por los atentados a la AMIA, la embajada de Israel, las Torres Gemelas y la estación de Atocha

El primer encuentro mundial de sobrevivientes y de familiares de víctimas de los atentados fundamentalistas brindó ayer el testimonio del horror en esta capital, en coincidencia con el 16to aniversario del acto terrorista en la mutual judía AMIA, donde murieron 85 personas.

Participaron de la conferencia víctimas y familiares de los atentados a la AMIA, a la embajada de Israel, en Buenos Aires; de las Torres Gemelas, de Nueva York y de la estación ferroviaria de Atocha, en Madrid.

Estuvieron en la mesa el titular de la DAIA, Aldo Donzis, y el vicecanciller, Alberto D`Alotto, quien expuso en nombre del Gobierno la solidaridad con las víctimas y manifestó el repudio oficial al terrorismo "en cualquiera de sus formas".

Entre las víctimas y familiares hubo una de Atocha, Mónica Sánchez García, quien sufrió en forma directa, razón por la cual permaneció más de un mes en estado de coma.

También estuvo el caso de dos mujeres que trabajaban en la AMIA, como Ana María Blugerman o Tamara Scher y el testimonio de dos hombres que estuvieron en el momento del estallido en ex sede de la embajada, como el periodista Jorge Cohen y Alberto Kupersmid.

Se escuchó el testimonio de María López Camacho, madre de un adolescente de 17 años, que perdió la vida en Atocha cuando iba a iniciar el trámite para lograr el carnét de conducir.

Las representantes del atentado a las Torres Gemelas fueron Elizabeth Eve Dickey, su padre murió en uno de los edificios neoyorquinos, y Therry Grace Sears, quien encabeza una fundación Tuesday`s Childrens (Los martes de los niños), quien dedicó todo este tiempo a acompañar a los niños que quedaron huérfanos en ese momento y a los que nacieron después de la catástrofe.

En la mesa, se sumaron los testimonios de Sergio Burstein, quien en la AMIA falleció la ex esposa y madre de sus hijos, y de Olga Destiar, que sufrió la pérdida de un hijo de 21 años.

La familiar de las Torres, Sears, informó que "desde que hubo el atentado, nacieron 125 niños relacionados con padres que fallecieron en el atentado. Hoy tienen entre 8 y 9 años y a ellos estamos conteniendo y explicando qué significó aquello".

El programa de solidaridad con los niños, hijos de padres que murieron el 11 de septiembre de 2001, tiene el apoyo de la Universidad de Harvard, señaló Sears.

López Camacho, cuyo hijo adolescente cayó en Atocha el 11 de marzo de 2004, dijo que los autores del atentado en Madrid no fueron por su hijo "ni por Mónica (Sánchez García), fueron por el corazón de España. ¿Donde está el corazón? El corazón de España son los obreros".

El día en que se produjo lo de Atocha hubo una huelga de las universidades, circunstancia que pudo haber atenuado el número de víctimas.

En Atocha hubo 191 muertos y alrededor de 2000 heridos, mientras que en las Torres las víctimas fatales alcanzaron las 3000 personas, según cifras oficiales.

A la pregunta de Télam de que por qué había aceptado participar del primer encuentro mundial de víctimas y de familiares, López Camacho puntualizó que "siempre será oportuno que compartamos las experiencias, porque estamos luchando contra los asesinos en nombre de Alá, de los fundamentalistas".

"Todo lo que oí es mío. Es muy oportuno que estemos aquí", ratificó la madre de la víctima de Atocha.

Kupersmid contó que el bombazo contra la embajada de la calle Arroyo, en esta capital, lo encontró en una oficina, pero salvó la vida de milagro.

"A veces pienso en mis padres, que se enteraron del hecho por radio mientras viajaban en un automóvil. No sabían qué hacer, a quién dirigirse. Uno comprende esta desorientación cuando es padre", razonó Kupersmid.

Cohen destacó el hecho de que el encuentro, organizado por la DAIA y con la colaboración de la Cancillería, sea "el primero en el mundo que reúne a las víctimas de los últimos atentados".

"Está bien que recordemos los atentados contra las Torres y en Atocha, porque, además, simbolizan el fin de una época".

Tamara Scher, que estaba en la AMIA ese día, hizo un relato conmovedor de los primeros momentos después de la explosión y agregó que "ese agujero negro de esos instantes, es el mismo agujero que llevo en mi corazón".

Ana Blugerman, quien trabajaba codo a codo con Tamara, contó sobre el mismo instante que "lo que vi es una escena de guerra de las películas, el olor a sangre que había", detalló.

Donzis cerró el encuentro con una reflexión política cuando dijo que "el flagelo del terrorismo no se compensa con balanzas comerciales a favor", en alusión al interés de Irán por mejorar las compras a la Argentina, si se abandona la investigación por la responsabilidad del atentado a la AMIA.