El horror de la tortura
Maria Cristina Díaz, esposa de Sebastián Canizzo una de las víctimas asesinadas durante la dictadura militar relató que el cuerpo de su padre Florencio Diaz se lo entregaron castrado, con un brazo cortado como con un cuchillo y con su cuerpo quemado.
A Florencio lo asesinaron el 11 de octubre de 1976 en el noveno y último intento de fuga fraguada que realizaban los militares a los presos que ejecutaban en la cárcel de San Martín. Lo asesinaron junto a seis detenidos entre los que se encontraban Marta Rodríguez de Baronetto, Pablo Ballustra, Oscar Hugo Hubert, García y Miguel Ángel Ceballos.
Su madre intentó llevarle un paquete con jabones a la cárcel pero ese día no se lo aceptaron momento en el que se dieron cuenta de que algo sucedía. Después de largas búsquedas, Chabrol, un amigo del primo del hermano de Diaz, que tenía dos hijos desaparecidos y recorría las morgues en su búsqueda les avisa que el cuerpo de Diaz estaba en la morgue y les recomienda que lo busquen rápido porque “los que no son retirados rápidamente van a parar a la fosa común de San Vicente”.
Encontrado el cuerpo y tras largos trámites en el tercer cuerpo del ejército para que le dieran el certificado de defunción, el hijo de Florencio concurre a identificar el cadaver y en un descuido del militar que lo acompañó hasta el cadáver descubrió la sábana que lo cubría y pudo ver que estaba castrado, con un brazo cortado y su cuerpo quemado por las picanas y maltratado por las torturas.
“Me pregunto es posible que alguien en ese estado se haya querido fugar. No sé si con su castración murió desangrado” sostuvo en su declaración su hija.
Precisamente antes del sepelio de su padre, Maria Cristina se fugó presumiblemente hacia el interior de la provincia porque le avisaron que la estaban buscando. Sus compañeros desaparecieron y nunca mas supo nada de ellos.
El 7 de Septiembre de 1978 finalmente la D2 dio con ella y fue secuestrada y trasladada a la D2 donde no pudo identificar si quienes la torturaban eran los mismos que la habían secuestrado pero si pudo identificar a Charlie Moore quien torturaba a los presos, les pegaba patadas y les gritaba constantemente.
“Para un poco Charlie” dijo María que escuchaba que le decían para que cesara con sus constantes maltratos hacia los detenidos.
También reconoció a una mujer de quien dijo "tenía voz de avanzada edad” cuando le hicieron un interrogatorio desnuda, esta mujer le pasó un lampaso por la cara ahogándola. La única mujer que se conoce que estaba en la D2 era Mirta Graciela “la cuca” Antón, imputada en este juicio.
Cargó contra la justicia federal porque tanto su padre como ella estaban a disposición del ex juez federal Zamboni Ledesma con quien se entrevistó en el penal de Devoto junto al Secretario Otero Álvarez y el defensor oficial Molina oportunidad que les manifestó que los iba a denunciar porque a su padre lo habían asesinado estando a su disposición.
Florencio pudo ser el vice de Oregón Cano
Florencio Diaz fue esl Secretario General de Sitram que aglutinaba gran parte de los empleados de Fiat e integraba la Coordinador de Gremios en Lucha. Precisamente por su militancia el entorno de Obregón Cano le ofrece antes que Atilio López integrar la fórmula, cuestión que es descartada por lo que inmediatamente le ofrecen ser candidato a Diputado Provincial, pero ningún cargo convenció al gremialista.
Luego con la llegada de la dictadura intervienen el sindicato, se transforma en perseguido político, termina detenido y finalmente es asesinado. Políticamente integraba el peronismo autentico al igual que Luis Miguel Baronetto.
El caso Bartolli
Marta Diaz, esposa de Eduardo Daniel Bartolli, una de las víctimas asesinadas en en la Dirección de Inteligencia de la Policía de Córdoba (D2) relató el día del secuestro de su marido el 26 de marzo de 1976 en su casa, con gente armada vestida civil y que lo primero que atinó hacer fue taparle los oídos a su hijo porque “tenía mucho miedo”.
Después de ese día nunca más lo volvió a ver hasta que le entregaron su cadaver. Cuando le dijeron que su marido había fallecido en la D2, sus cuñados, entre ellos Bernardo Bartoli tuvieron que ir a reconocer el cadáver donde vieron que “estaba muy flaco y que tenía un tiro en la cabeza”. Después de eso, la policia le entregaron el cuerpo a cajón cerrado.
A Bartoli lo habrían asesinado en un fraguado intento de fuga de la D2 junto a Maria Eugenia IrazustaVictor Hugo Ramón Chiavarini los ex policías Yamil Jabour junto a grupo de policías entre los que se encontraban Marcelo Luna y Calixto Flores, los tres imputados en este juicio.