La CTA respaldó a Baronetto

15/07/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
La Central de Trabajadores Argentinos de Córdoba demostró sentirse “orgulloso de contar en sus filas a un símbolo de la lucha política y social”

La Central de Trabajadores Argentinos (CTA), brindó ayer a través de un comunicado su apoyo al secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba, Luis Miguel VitínBaronetto, tras haber declarado el miércoles en el juicio que se sustancia en Tribunales Federales por los crímenes de la Penitenciaría de barrio San Martín, conocido como UP1.

La CTA de Córdoba se enorgullece de contar en sus filas a un símbolo de la lucha política y social. Lo reconocemos, lo apoyamos y estamos con él”, expresaron en el comunicado.

Asimismo resaltaron que “rescatamos la trayectoria y coherencia de Baronetto para luchar incansablemente para encontrar justicia por los crímenes de lesa humanidad que sufrimos en carne propia en la provincia, a manos de la banda militar encabezada por los genocidas Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez”.

Además agregaron que “en el nombre de todos nuestros compañeros desaparecidos, es oportuno rescatar en este marco la memoria de Marta González de Baronetto, esposa de Vitín”.

Finalmente desde la CTA aseguraron que continuarán con “el reclamo histórico” para que la justicia “alcance a juzgar las responsabilidades de todos los sectores que intervinieron en los fusilamientos, como los funcionarios judiciales que, con su complicidad, aval y conformidad, permitieron que los presos políticos fueran asesinados con la metodología que se está vinculando en el juicio en curso”, concluyeron.

Baronetto declaró el miércoles durante varias horas en el juicio por delitos de lesa humanidad que es el tercero en Córdoba donde se juzgan dos causas acumuladas, por un lado el caso del expediente "UP1" que ahora se lo denomina "Videla" tiene como principales imputados a Jorge Rafael Videla y a Luciano Benjamín Menéndez por los delitos de "homicidio calificado, imposición de tormentos seguido de muerte y tormentos agravados".

Junto a otros 23 imputados los represores están sindicados como responsables de la muerte de 31 presos políticos, en su mayoría militantes políticos, que se encontraban alojados en la Unidad Penitenciaria San Martín (UP1) y que fueron fusilados fraguando fugas entre abril y octubre de 1976.

En la otra causa, inicialmente conocida como “Gontero” y ahora “Menéndez”, se juzga junto al Cachorro y a ex policías del Departamento de Informaciones Policiales (D2) por los delitos de "privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos" cometidos en contra de sus mismos camaradas y un civil.