El Exterminio de Presos Políticos
El Secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba, Luis Miguel Baronetto aseguró que se produjo un “exterminio de presos políticos” que estaban detenidos con una acusación penal, dependían de un juez y estaban a cargo del Poder Ejecutivo Nacional tras un testimonio que duró casi ocho horas.
Baronetto, que fue detenido el 15 de agosto de 1975 junto a su mujer Marta Juana González de Baronetto, fusilada en octubre de 1976, relató que obtuvo silencio como respuesta del ex juez federal Zamboni Ledesma cuando le preguntó cómo habían podido asesinar a su mujer si eran presos a disposición de la justicia federal, denunciados penalmente y a disposición del Poder Ejecutivo Nacional cuando el magistrado junto a Otero Álvarez y el defensor oficial Molina fueron a realizar una ampliación de su indagatoria en Sierra Chica donde había sido trasladado.
Por su parte Otero Álvarez el entonces Secretario Penal del Juzgado Federal le dijo que era todo lo que podían hacer y le sugirió que si quería denunciar el fusilamiento de su mujer el único perjudicado sería él y que por el contrario podía optar por salir del país con sus dos hijos.
“Como venia la mano dije está bien” dijo Baronetto y a pesar de que en 1977 quedó sobreseído, recién recuperó su libertad en 1983 porque el Ministerio del Interior cada vez que solicitaba salir del país, tal cual se lo había sugerido Otero Álvarez, era considerado “cada vez más peligroso”.
"Fuimos detenidos el 15 de agosto de 1975 por un grupo de 8 a 10 personas de civil, fuimos encapuchados los dos, a mi mujer le pidieron que llevara a mi hija de 10 meses a la vecina, encapuchados nos metieron en autos distintos y luego llegamos a la D2 me entere después por las campanadas de la catedral" señaló.
Baronetto reconoció a Juan Carlos Cerutti, Ricardo Cayetano Rocha y a Carlos Yanicelli como parte de “la patota” que lo detuvo y lo trasladó a la D2 donde fue torturado y luego de un encuentro con Charlie Moore a quien conocía de la cárcel de encausados por una detención en 1972 quien le facilitó el trasaldo al policlínico policial donde estuvo varios días desnudo y esposado en una cama.
Pasado el golpe militar del 24 de Marzo de 1976, durante los primeros días de abril, ingresó a la cárcel el General Siasiain donde en un discurso les dijo: “no se pongan contentos porque los vamos a matar a todos, pero los vamos a matar de a poco como las ratas para que se arrepientan de haber nacido”.
El secretario de Derechos Humanos Municipal manifestó que pensó que “era una bravuconada de los milicos”, pero a partir de aquí comenzaron a sacar presos de la cárcel de San Martín que luego aparecieron asesinados en distintos “intentos de fuga”.
Este juicio por delitos de lesa humanidad es el tercero en Córdoba donde se juzgan dos causas acumuladas, por un lado el caso del expediente "UP1" que ahora se lo denomina "Videla" tiene como principales imputados a Jorge Rafael Videla y a Luciano Benjamín Menéndez por los delitos de "homicidio calificado, imposición de tormentos seguido de muerte y tormentos agravados".
Junto a otros 23 imputados los represores están sindicados como responsables de la muerte de 31 presos políticos, en su mayoría militantes políticos, que se encontraban alojados en
En la otra causa, inicialmente conocida como “Gontero” y ahora “Menéndez”, se juzga junto al Cachorro y a ex policías del Departamento de Informaciones Policiales (D2) por los delitos de "privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos" cometidos en contra de sus mismos camaradas y un civil.