Cobarde

13/07/2010
Nacionales - Sociedad
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Confirmaron la revocatoria de un subsidio porque nunca estuvo las Islas Malvinas durante la guerra

La jueza en lo contencioso administrativo y tributario porteña Gabriela Seijas rechazó un amparo de un supuesto ex combatiente de Malvinas que dejó de percibir un subsidio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, al constatarse que nunca estuvo en las Islas durante a guerra.

La acción la había entablado Claudio Luis Delgado, quien presentó un amparo contra el gobierno porteño porque en enero de 2009 dejó de percibir el beneficio que cobraba "por haber sido destinado como soldado reservista a participar en la guerra del Atlántico Sur”, ya que "ingresó al servicio militar obligatorio el 10 de abril de 1980 y fue dado de baja el 15 de mayo de 1981".

Delgado afirmó que fue convocado, el 3 de mayo de 1982, en carácter de "reservista al conflicto bélico y permaneció acuartelado en el Grupo de Artillería Mecanizada I Brigadier General Iriarte, de Ciudadela, provincia de Buenos Aires”.

No obstante, el Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires anuló el subsidio afirmando que "el actor, sin haber intervenido en la lucha desatada por la recuperación de las Islas Malvinas, gozó de un beneficio propio para los veteranos de guerra”.

"No ha sido incluido en registro alguno de ex combatientes de Malvinas. La Dirección de Personal del Ejército Argentino informó que no obran antecedentes que avalen que Delgado fuera convocado, que revistó o estuvo acuartelado en el de Grupo Artillería Mecanizado 1, durante el conflicto de la Islas Malvinas”, señaló la magistrada.

La jueza sostuvo que Delgado "tuvo conocimiento del vicio desde el momento en que comenzó a percibir el beneficio, circunstancia que obligó a la Administración a impedir la subsistencia del acto irregular” ya que el subsidio "legalmente no le corresponde".

No se puede jugar con el subsidio destinado a una generación que vivió y sufrió en carne propio las locuras de un dictador alcohólico que utilizó a los adolescentes para intentar reposicionar al nefasto gobierno de facto desafiando a una de las potencias mundiales de ese entonces.

La mentira es siempre arma de cobardes, más aún cuando en el medio están quienes sufrieron, por lo que no tiene perdón.