Múltiples marchas
Ayer se realizaron varias marchas en contra y a favor del matrimonio homosexual en diferentes puntos de la ciudad de Buenos Aires, Córdoba Capital, Salta y Bariloche a un día del debate en el Senado.
Bocinas, bombos, cacerolas, vuvuzelas y muchos improvisados elementos de percusión comenzaron a sonar ayer a las 19:30, media hora antes de la convocatoria del Inadi, en apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo.
El "ruidazo" se hizo sentir luego, a la hora señalada por el Instituto contra
Mientras, frente al Congreso culminaba la marcha organizada por agrupaciones católicas y evangélicas en defensa del casamiento entre hombre y mujer, que "garantiza a los niños tener padre y madre", grupos que apoyan las bodas gay se reunieron en el Obelisco para apoyar el cambio al Código Civil para el matrimonio entre "contrayentes", proyecto que mañana debatirá el Senado.
El "ruido por la igualdad", que comenzó una hora antes en Corrientes y 9 de Julio, es para que llegue "a todos los senadores y senadoras" que tratarán el proyecto, dijo a la prensa uno de los manifestantes y consideró "una avasallamiento a la democracia" la movilización impulsada por las organizaciones religiosas.
"No queremos que haya ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda", sostuvo al reclamar igualdad de derechos para todas las parejas, independientemente del sexo de sus integrantes.
Banderas con los colores del arco iris, que identifican a los homosexuales, acompañaban el reclamo de las organizaciones sobre el derecho de las parejas gay a contraer nupcias y adoptar niños.
En tanto, la marcha fue en contra del matrimonio gay fue organizada por el Departamento de Laicos de
Bergoglio afirmó en su mensaje que el rechazo al matrimonio de personas del mismo sexo "no era discriminatorio" y que el acto "no era contra nadie", al reivindicar la pareja heterosexual por su "vínculo antropológico".
"No estamos en contra de ninguna comunidad, pero queremos ser claros: el matrimonio es entre un hombre y una mujer y los derechos de los niños -a tener padre y madre- no pueden ser violentados", explicó a la prensa uno de los organizadores.
También dijo que el proyecto de matrimonio gay es "totalitario" porque plantea "todo o nada" y "no deja la posibilidad de debatir qué está bien y qué está mal".
El acto comenzó a las 18.30 sobre un palco montado frente al Congreso Nacional, con ornamentos, pancartas, distintivos y vinchas anaranjados, y se replicó ante legislaturas o sedes de gobierno del interior, que envió delegaciones a la marcha porteña.
"Será un acto de los ciudadanos con consignas positivas. No queremos darle un tinte negativo, no es el objetivo de la marcha, sino proponer y promover el matrimonio tal como lo entendemos, entre un varón y una mujer, y expresar el rechazo al proyecto que se aprobó en Diputados", explicó el director ejecutivo del DEPLAI, Justo Carbajales, en diálogo con Télam.
Carbajales había pedido a los manifestantes que lleven banderas argentinas o carteles con consignas positivas para promover el matrimonio varón-mujer.
La marcha fue además el inicio de una campaña de concientización por el "voto responsable", que consistirá en darle apoyo a los políticos que "promuevan el matrimonio, la familia y la vida humana, así como la inclusión social y la educación para todos".
Durante el acto difundieron una "carta abierta" a los senadores en la que sostienen que el cambio propuesto a la ley de matrimonio "subvierte nuestro ordenamiento jurídico" y "atenta contra la ley natural", entre otros argumentos por los que les pidieron "que legislen a favor de la vida y la familia".
Por otra parte, el arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, sancionó al sacerdote José Nicolás Alessio con la prohibición de dar misas y celebrar casamientos por su postura a favor del matrimonio gay, informó ayer
Ñáñez inició el proceso canónico ante el tribunal eclesiástico de Córdoba al presbítero Alessio, de 52 años, párroco de San Cayetano en el barrio Altamira de la capital provincial, por sus reiteradas declaraciones públicas "a favor del mal llamado matrimonio entre personas del mismo sexo".
"Me siento sorprendido y muy dolido porque jamás pensé que el obispo de Córdoba, que parecía más abierto a la posición del obispado argentino, cortara cabezas a quienes pensamos distinto”, dijo Alessio.
"Tengo compromisos asumidos con mi comunidad. Creo más en el Evangelio que en estos códigos canónicos, por lo tanto este fin de semana voy a celebrar misa, salvo que me metan preso”, advirtió Alessio al precisar que la sanción también lo inhabilita para celebrar casamientos.
La sanción se extenderá hasta que se expida el Tribunal Interdiocesano de
El arzobispo de Córdoba encomendó enviar a los sacerdotes y personal de esa diócesis una nota en la que explica que decidió sancionar a Alessio "luego de haber agotado todos los medios" para que se retracte de sus dichos, reportó AICA.
Cuando aún no había concluido la convocatoria frente al Congreso, sonó el "ruidazo" convocado por el Inadi y otras entidades en defensa de a igualdad de derechos sin distinción de orientación sexual.