Exige el cuerpo de su marido
Con la esperanza de hallar el cuerpo de su marido desaparecido hace treinta y cuatro años, la mujer del militante peronista Francisco Tripiana inició ayer las testimoniales en el juicio oral que se siguen contra cinco ex policías y militares acusados del homicidio de cuatro jóvenes sanrafaelinos detenidos en 1976.
"Quiero saber qué paso con mi esposo, con el padre de mi hijo y el abuelo de mis nietos", le dijo a los miembros del Tribunal Oral II Hayde Pérez de Tripiana (63), esposa de Francisco Tripiana, quien fuera secuestrado el 24 de marzo de 1976 y de quien no se sabe nada desde el 1 de abril de ese año, cuando la policía de Mendoza le comunicó que éste había sido dejado en libertad.
Sin embargo, varias décadas después se comprobó que la firma de Tripiana que figuraba en el acta de libertad había sido falsificada.
Igual suerte corrieron los militantes de
La sexta jornada del juicio oral contra delitos de lesa humanidad comenzó ayer a las 9.30 cuando el tribunal al mando de Roberto Burad leyó las declaraciones indagatorias de Guevara, Labarta y Egea, dado que Ruiz Soppe lo hizo el lunes y Mussere se abstuvo de declarar en las dos instancias previas.
En general las cuatro declaraciones coincidieron en la existencia de detenciones por orden del Ejército Militar al mando de Luis Suárez, y la no constancia de desaparecidos.
En el caso de Juan Labarta se leyó su negativa de haber participado en detenciones y en grupos de tareas; mientras que sobre Raúl Egea Bernal los jueces leyeron que se dedicó a firmar actas de libertad y que todo fue ideado por el otro acusado, Raúl Ruiz Soppe con el fin de proteger a la policía.
En el caso de Aníbal Guevara, el tribunal comentó que negó responsabilidades como supuesto segundo jefe y que jamás recibió órdenes por canales ocultos.
A su turno y por más de tres horas, la esposa de Tripiana relató cómo se produjo la detención de su marido la noche del 23 de marzo de 1976, cuando ambos estaban en su casa a punto de acostarse junto a su hijo de 8 meses y la madre de ella.
Según sus recuerdos, ingresaron a su vivienda "dos soldados en forma abrupta, mientras que en la calle había varios policías entre los que reconoció al Jefe del operativo, Aníbal Guevara".
Asimismo, detalló todos los lugares visitados en busca de información acerca del paradero de su esposa hasta que el 1 de abril un policía le dijo que él había quedado en libertad.
"No queremos venganza, sino saber dónde está el cuerpo aunque aún conservo la esperanza de encontrarlo con vida", dijo Haydee, quien remató que con su familia "no queremos ojo por ojo, diente por diente, sino solamente la verdad".
Hoy a partir de las 10.00 el debate continuará con las declaraciones de Mariano Tripiana, hijo de la víctima; su hermana; y un soldado que lo custodió durante los días de detención en San Rafael.