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El ministro del Interior, Florencio Randazzo, recibirá mañana al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, en lo que será la primera reunión entre el mandatario cordobés, en el marco de las reuniones que el Poder Ejecutivo viene llevando adelante con gobernadores.
Schiaretti venía gestionando desde el cierre del conflicto con el agro un encuentro con Sergio Massa, jefe de gabinete del gobierno nacional y con algún diálogo con el gobernador de córdoba. Ante la ausencia de respuestas por parte del funcionario, solicitó por carta el lunes pasado una reunión con Cristina Fernández de Kirchner, quien dando respuesta a esta solicitud, dispuso que hoy sea recibido por el Ministro del Interior, Florencio Randazzo. En aquella carta el mandatario cordobés solicitaba "formal y públicamente, con carácter de urgente, una audiencia de trabajo".
En la reunión, Randazzo estará acompañado por el titular de la Anses, Amado Boudou, con quienes Schiaretti discutirá el déficit previsional de la provincia de Córdoba, estimado en 1000 millones de pesos.
De esta manera, las expectativas por parte del gobierno de córdoba son pocas ya que Randazzo es el funcionario nacional que calificó duramente la situación en la que se encuentra la Caja de Jubilaciones provincial y el reclamo de una deuda realizado al Anses
declarando, en el momento más crítico de las negociaciones, “que la fiesta de córdoba la paguen los cordobeses”, achacando los desmanejos al ex gobernador José Manuel De la Sota que realizó durante los últimos cinco años de gestión en materia previsional.
A pesar de esto, y pese a algunas versiones que indicarían que el gobierno central estaría condicionando a Schiaretti el envío de fondos frescos a una ruptura política con De la Sota, Córdoba espera que sea tenido en cuenta el acuerdo firmado con el Anses en los tiempos que Sergio Massa, (actual jefe de gabinete) estaba al frente de ese organismo.
Más allá de los reclamos puntales, lo que dejará este encuentro es el reflejo de la aplicación del federalismo en nuestro país, que al igual que siempre, se hace a pedir de las necesidades del poder de turno . Después de la postura del gobernador de Córdoba frente al conflicto del campo, el gobierno nacional decidió terminar unilateralmente, al menos por ahora, con el acuerdo de traspaso del déficit de la Caja de Jubilaciones y cortó los fondos provenientes desde Buenos Aires para este y cualquier otro fin. Esto provocó un fuerte temblor en las arcas provinciales, que intentan disimular su gran déficit acumulado.
Por otra parte y con este contexto, a medida que avanza el conflicto, la nación le reclama por lo bajo a Schiaretti una ruptura política con su anteseor, situación que lo compromete políticamente en el ámbito local, ya que ante una eventual pelea con De la Sota quedaría sin margen de gobernabilidad en la legislatura de Córdoba donde varios legisladores del oficialismo que aportan para mantener la mayoría simple, le responden al ex gobernador.
Atado de pies y de manos, Juan Schiaretti intenta tener margen de maniobrabilidad para llevar adelante su plan de gobierno; complicado ante la nación y sin lugar a errores en la provincia, lo único que le queda por hacer, al menos por ahora, es adminsitrar las dependencias.