Boudou y Bossio expondrán en el Senado

11/07/2010
Nacionales - Jubilaciones
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El ministro y el director de la Anses explicaran por qué el Estado no puede costear el 82 % móvil para las jubilaciones que pretende la oposición y como la media impactaría de forma negativa

El ministro de Economía, Amado Boudou, y el titular de Anses, Diego Bossio, van al Senado mañana a explicar que por ahora es inaceptable aplicar el 82% móvil para las jubilaciones, porque generaría un déficit de 2,5 % del PIB.

Ante el plenario de comisiones de Presupuesto y Previsión Social, ambos funcionarios repetirán que el aumento implicaría una erogación de $30.000 millones, lo generaría un déficit del 2,5% con relación al PBI.

En una entrevista con Página 12, el ministro Boudou calificó de "inaceptable que los mismos que les bajaron los haberes a los jubilados y a los empleados públicos en tiempos de la Alianza, ahora pretendan ser los abanderados del aumento", en alusión al senador radical Gerardo Morales, y la diputada Patricia Bullrich, que ocuparon cargos durante el gobierno de Fernando De la Rúa.

Al fustigar a los dirigentes de la oposición que impulsan pagar el 82 % del salario mínimo vital y móvil a las jubilaciones, Boudou recordó que "el gobierno del megacanje y el blindaje, mecanismos que les reconocían altísimos intereses a los acreedores externos y fondos especulativos, y que para pagarles les recortaban haberes a los jubilados y a empleados públicos. No, es inaceptable", insistió.

El ministro, quien el jueves cumplió su primer año de gestión en la conducción del Palacio de Hacienda, destacó que "nadie puede poner en duda la voluntad de este gobierno para mejorar el sistema jubilatorio".

En este sentido, remarcó que a partir del 2003 se registró una "recuperación en las jubilaciones" que permitió que dos millones y medio de personas "pudieran jubilarse con los intrumentos creador por este gobierno".

El funcionario admitió que "no es suficiente" y que "hay que seguir trabajando", pero "tampoco se puede aceptar que jueguen con las expectativas de los jubilados".

Por otra parte, el ministro señaló en el reportaje que “el 2011 será el año de la inversión privada", al tiempo que afirmó que el gobierno está trabajando para revertir la cuestión inflacionaria.

"La historia marca que los sectores económicos en Argentina tradicionalmente han respondido a aumentos de demanda con incremento de precios y no de volúmenes de producción. Estamos trabajando para que esta vez sea distinto. Por eso enfatizamos el rol que debe tener la inversión", señaló.

Asimismo, defendió nuevamente el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda pública, y precisó que hasta ahora ya se utilizaron del polémico Fondo del Bicentenario 2.658 millones de dólares, de los cuales, 1.054 se usaron para pagarles a organismo multilaterales de crédito, y los 1.604 restantes para cancelar vencimientos con tenedores privados de títulos.

Indicó que las reservas monetarias superan los 50 mil millones de dólares, y resaltó que "estamos en un nivel superior al del 1 de enero, cuando se propuso la medida".

También aseveró que se necesitan "décadas de vigencia" del actual modelo económico para "mejorar la calidad de vida de los argentinos".

"El escenario macroeconómico necesita que el sector privado haga un esfuerzo de inversión para sustituir importaciones e incrementar el volumen de exportaciones", evaluó, y sostuvo que para es "necesario articular esfuerzos públicos y privados para llevar adelante este proceso".

El ministro destacó que el gobierno hizo "un gran esfuerzo para sostener la demanda en medio de la crisis internacional", lo cual permitió mantener el ingreso y la actividad económica y "llegar a 2010 con un piso de crecimiento que ya está en el seis por ciento".

Al realizar un balance de su primer año de gestión al frente del Palacio de Hacienda - se cumplió el jueves último-, Boudou rescató que en lo personal "lo más valorable es formar parte de un gobierno que entiende que lo central de la economía es el empleo".

Al respecto, recordó que "venimos de otras épocas" en las cuales "el empleo era la variable de ajuste".

Reflexionó: "Este es el gran cambio filosófico. Todavía queda mucho por hacer para que se consolide. Llevamos apenas siete años de crecimiento. Se necesitan décadas de vigencia de este modelo para mejorar la calidad de vida de los argentinos, que es lo que queremos".