“Me ubicaron en la guardia de la casa de Telleldín un mes y medio” dijo Merlo. Fué a finales del mes e Agosto de ese año donde “por razones de seguridad” se le entregaba el arma y la radio en la propia casa para que se apostara como guardia.
Merlo llegaba a la D2 a las siete de la mañana y a las cinco de la tarde era trasladado hasta la casa de Telleldín donde hacía guardia hasta la mañana siguiente. También manifestó que la intención era que quienes cumplían esta tarea no se cruzaran con otro personal “para que no se filtrara información” por lo que siempre lo aconsejaban en que no diera sus datos ni dijera donde trabajaba.
Asimismo relató que pudo ver a Luis Urquiza, uno de las víctimas de la causa Gontero cunado fue un médico para asistirlo luego de que recibiera un tiro en una de sus rodillas durante su detención en la D2. Urquiza, testigo en este juicio era policía y fue secuestrado por sus propios compañeros por ser estudiante de psicología.
También Merlo relató que su caso es un error porque lo confunden con Luis Ricardo “Moro” Merlo, un Oficial Principal de la D2 que falleció hace unos años. A este policía lo vio entrar varias veces a la dependencia policial ubicada detrás del Cabildo, inclusive antes de finalizar 1976.
A pesar de decir una y otra vez que su permanencia en la D2 se limitaba a las guardias describió perfectamente lugares como “el tranvía” donde los presos permanecían en dos asientos de material rectangulares ubicados en los costados de la habitación esposados y vendados
Merlo estuvo realizando tareas de seguridad como adicional hasta Junio de este año en entidades del gobierno como la Empresa Provincial de Energía Eléctrica.