Contradicción en Quiroga y D’Aloia

06/07/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Quiroga reconoció que trasladó a detenidos que fueron asesinados en un supuesto intento de fuga pero aseguró que “no tenían la posibilidad de escaparse”. D’Aloia dijo que nunca realizó traslado de prisioneros pero tenía a su cargo la seguridad del cuartel

Osvaldo Cesar Quiroga, uno de los 29 represores que es juzgado por crímenes de lesa humanidad en Córdoba junto a Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez realizó una extensa declaración voluntaria luego de que se le leyeran la acusación y los cargos que pesan en su contra.

A lo largo de más de una hora Quiroga intentó demostrar que toda su culpa en esta causa se reduce “solo” al traslado de cuatro prisioneros cumpliendo órdenes que le habían sido impartidas.

Pero en medio de su relato, Quiroga expresó literalmente que los presos que se trasladaban “no tenían la posibilidad de escaparse, nadie podía escaparse”.

A Quiroga se le atribuye los asesinatos de Vaca Narvaja, De Breuil y Toranzo cerca del Chateau Carreras luego de haberlos amordazados, atados y encapuchados para trasladarlos en dos camionetas a los cuarteles de la Calera con el auxilio del subteniente Francisco D´Aloia.

Quiroga reconoció que trasladó a los detenidos y que al día siguiente vio en un diario que estas personas habían muerto en un intento de fuga entrando en una contradicción que podría evidenciar los simulacros que los militares realizaban en aquella época para fusilar a quienes capturaban legal o ilegalmente.

En este sentido sostuvo que “lo único que hice fue poner la cara (golpeándose la cara con una mano), realicé un traslado en día y hora hábil, vestido de uniforme con vehículo del ejército, mi insignia y firme con mi nombre y apellido”.

A su turno Francisco D`Aloia, otro de los involucrados en este hecho, sostuvo que ese día estaba en preparación para participar de la Operación Independencia en Tucumán y que probablemente haya estado jugando al fútbol cuando llegó Quiroga con los cuatro detenidos al cuartel.

Asimismo dijo que le extrañó que De Breuil tenga tanta certeza para señalarlo como una de las personas que iba en la camioneta si se encontraba vendado y amordazado. Recordó que él vivó una situación similar en la Guerra de Malvinas cuando cayeron en manos de los ingleses, y al estar en un estado similar se le hacía muy difícil reconocer quien estaba a su lado.

También afirmó que nunca realizó traslado de prisioneros porque nunca se lo ordenaron, pero categóricamente dijo que “tenia a cargo la seguridad de todo el cuartel” situación que acercaría la hipótesis de que acompañó a Quiroga cuando llegó con los tres detenidos.

Este juicio es como Núremberg

Gustavo Alsina, otro de los represores imputados, sostuvo que se han violado sus derechos humanos durante “tanto tiempo de forma aberrante y sistemática” y se predispuso para declarar y contestar todas las preguntas que fueran necesarias.

Por su parte su abogado defensor, Dr. Osvaldo Viola se quejó de las condiciones en las que se desarrolla este juicio al que asemejó al juicio de Núremberg por la imposibilidad física de comunicación que tienen todos los imputados con su defensor.

El juicio cuenta con 31 imputados que se sientan de un lado de la sala mientras del otro se encuentran los abogados defensores, el Ministerio Público Fiscal y los querellantes.