Lo mismo de siempre

06/07/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
El represor Menéndez reiteró la inconstitucionalidad de los juicios, la inocencia de sus “dignos subordinados” y cuestionó a los compatriotas que “juzgan a sus soldados victoriosos”

El represor Luciano Benjamín Menéndez reiteró ayer durante la segunda audiencia que del juicio que se desarrolla en su contra en los Tribunales Federales de Córdoba, la misma declaración que viene haciendo desde que comenzó a ser juzgado por delitos de lesa humanidad en distintas provincias argentinas: “estos juicios son inconstitucionales”.

Tras asegurar que este es el primer país “en el que sus compatriotas juzgan a sus soldados victoriosos que lucharon para ellos”, el Cachorro aseguró que “no seré un títere más de este teatro armado por los guerrilleros de ayer”.

Con esta última frase el represor hizo referencia a que “los terroristas marxistas que asaltaron la república en los ’70 porque no creían en nuestras instituciones, ahora aprovechan se refugian y usan esas mismas instituciones democráticas para juzgarnos, con el agravante que el propósito de esos agraviadores sigue siendo el mismo: usurpar el poder para cambiar nuestro estilo de vida, porque los terroristas derrotados en el campo de batalla siguieron”.

Luego quien fuera el jefe del Tercer Cuerpo de Ejército reiteró que no declarará por la inconstitucionalidad de los juicios, al tiempo que agregó que “no se nos ha aplicado la ley benigna”.

Finalmente Menéndez sostuvo que “a mis dignos subordinados de entonces no se les puede imputar nada ni privarlos de su legítima libertad; pero estas no son las únicas transgresiones que se han realizado para realizar estos juicios”.

En este juicio, el tercero en Córdoba, se juzgan dos causas acumuladas en este mismo proceso que, en el caso del expediente `UP1` que ahora se lo denomina `Videla` tiene como principales imputados a Videla y al represor Luciano Benjamín Menéndez por los delitos de `homicidio calificado, imposición de tormentos seguido de muerte y tormentos agravados`.

Junto a otros 23 imputados los represores están sindicados como responsables de la muerte de 31 presos políticos, en su mayoría militantes políticos, que se encontraban alojados en la Unidad Penitenciaria San Martín (UP1) y que fueron fusilados fraguando fugas entre abril y octubre de 1976.

En la otra causa, inicialmente conocida como “Gontero” y ahora “Menéndez”, se juzga junto al Cachorro a ex policías del Departamento de Informaciones Policiales (D2) por los delitos de `privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos` cometidos en contra de sus mismos camaradas y un civil.