Niegan la existencia de una embajada paralela

05/07/2010
Nacionales - Relaciones Internacionales / Polémica
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Además, Timerman y Sigal volvieron a quejarse por la "tergiversación" que algunos medios hicieron y manifestaron que estas denuncias pueden hacer peligrar las relaciones del país con el exterior

El canciller Héctor Timerman y el subsecretario de Integración Americana y Mercosur de la Cancillería, Eduardo Sigal, reafirmaron ayer que, "bajo ningún punto de vista" existe una embajada paralela en Caracas y volvieron a quejarse de la "tergiversación" que algunos medios hicieron de un cable diplomático confidencial de su autoría.

"No puede haber embajadas paralelas en tanto y en cuanto no las permito porque no son necesarias y no hubo ningún viaje de ningún funcionario ni de ningún ministerio que no haya sido previamente autorizado por el Poder Ejecutivo", afirmó el canciller en declaraciones a la prensa.

Luego de participar este mediodía de un acto de homenaje al fallecido periodista Eduardo Kimel en la sede del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Timerman se refirió al cable diplomático enviado Sigal.

En este sentido, afirmó que en ese parte el funcionario dio cuenta de "la inquietud de dos empresas" que decían que les hubiera gustado ser incluidas en una de las reuniones dentro de la ronda de negociaciones por el programa de reconversión eléctrica en Venezuela.

Incluso, sostuvo que el cable que trascendió en los medios "aunque se llaman reservados no son secretos" porque a ellos tienen acceso "más de cien personas en la Cancillería y, después, más de 500 personas, entre gente que pasa por la cancillería y ve los cables".

En este marco, Timerman explicó que esas dos empresas "ya estaban participando" de las negociaciones y "ninguna de las dos se queja sino que simplemente dicen que hubiesen querido estar en la reunión", por cual Sigal pide a la embajada "que las haga participar".

"Tal vez el escándalo sólo exista en la necesidad de algunos medios de difusión de darle importancia a algo que no la tiene, tal vez con algún motivo particular de los negocios de esos dos medios", afirmó el canciller en alusión al tratamiento que dieron a este tema los diarios Clarín y La Nación.

Por su parte, Sigal sostuvo que "bajo ningún punto de vista (existe una embajada paralela). Existe una Cancillería y existe una política exterior en la Argentina que se instrumenta a partir del accionar de una política de gobierno que tiene distintos ministerios".

En este sentido, Sigal afirmó estar "sorprendido" de los "disparates" publicados por "algunos medios de comunicación para analizar un tema que es bastante sencillo" y que -explicó- tiene que ver con un pedido de "inclusión de dos empresas argentinas" en el programa de "reconversión eléctrica" de Venezuela.

"El cable existe; lo que no existe es la interpretación que se le está dando", sostuvo el funcionario de la Cancillería, quien consignó que ese informe confidencial remitido a sus autoridades de la Cancillería daba cuenta de un pedido formal planteado por "dos empresas que estaban solitando ser incluidas" en las negociaciones con Venezuela.

De hecho, explicó que lo que planteó en ese cable reservado fue que, "en el marco de una reunión" de la que él mismo participó junto a "otros funcionarios" que era de carácter "intergubernamenta" fueron discutidas "una cantidad de cuestiones y de acuerdos que después, paralelamente, se analizan cuando corresponde con empresas privadas".

"En este caso al que se hace referencia, hubo una reunión de esas que se hacen paralelamente, en la que también participó gente de Cancillería, es decir no que no conocíamos, y habían quedado dos empresas que estaban solicitando ser incluidas", detalló Sigal en la entrevista.

Incluso, indicó que, a partir de eso, instruyó a la embajada en Venezuela para que se hicieran "todos los esfuerzos para la incorporación de esas empresas que habían mandado, cada una de ellas, una comunicación solicitando su inclusión" en el programa de reconversión eléctrica en Venezuela.

"Este tema yo lo instruyo a la embajada y lo informo al secretario y al ministro (de Relaciones Exteriores) de la existencia de este problema", consignó el subsecretario de Integración Americana y Mercosur de la Cancillería.

En este marco, Sigal planteó que, en todo caso, "habrá que investigar por qué estas empresas quedaron afuera (del programa de reconversión eléctrica) estando también en ese momento en Venezuela" pero señaló que, de todos modos, "es un tema que bajo ningún punto de vista cambia la esencia de la cuestión".

"Lo que se trata es que ha habido una actitud del Ministerio de Relaciones Exteriores a través de mi persona y de la Embajada en Venezuela, haciendo los esfuerzos y acompañando a esas empresas para que puedan ser admitidas dentro del programa", argumentó el funcionario.

De hecho, en sus declaraciones, Sigal remarcó que se trata de un procedimiento que "se ha tergiversado a partir de que han intervenido factores externos al trámite administrativo y político" que se estaba realizando.

Por otro lado, el funcionario destacó la necesidad de cuidar lo que es el comercio exterior porque significa "trabajo para los argentinos" y subrayó el crecimiento logrado en el comercio con Venezuela, en el cual Argentina "pasó de venderle 100 millones a venderle 1.500 millones de dólares".