La Omnicomprensión de Videla

04/07/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Hoy hablarían Videla y Menéndez en la segunda audiencia del tercer juicio por crímenes de lesa humanidad en Córdoba

El 13 de mayo de 1977 en Venezuela, Jorge Rafael Videla reconocía que existían en la Argentina personas desaparecidas en una  declaración frente a periodistas acerca de la situación que se vivía en el  país luego de que el tristemente célebre Progreso de Reorganización Nacional tomara el poder por las armas y su accionar comenzara a traspasar las fronteras.

"En nuestro país han desaparecido personas. Esa es una tristísima realidad, pero que objetivamente debemos reconocer. Tal vez lo difícil sea explicar el porqué y vía de quien esa persona ha desaparecido", afirmaba Videla en Caracas.

Más tarde, en 1979 durante una conferencia de prensa en Argentina, el represor sostenía que los desparecidos eran una “incógnita” que no estaban ni muertos ni vivos sino que estaban desaparecidos y que el estado no podía darle un tratamiento especial a esta situación.

“Frente al desaparecido, mientras este como tal, es una incógnita el desaparecido, si reapareciera, bueno tendrá un tratamiento x, y si la desaparición se convirtiera en certeza de su fallecimiento tiene un tratamiento z. Pero mientras sea un desaparecido no puede tener un tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido, no tiene entidad, no está ni muerto ni vivo esta desaparecido” argumentaba Videla.

Pero antes de arrojar esta tenebrosa frase, el dictador hacía gala del significado de los derechos humanos en argentina con una “omnicomprensión” bastante difusa y cristiana, poniendo dialécticamente en contraste, el accionar de un aparato represivo y asesino frente al objetivo de asegurar la libertad denostando y justificando la desaparición de personas.

“En una visión, así  cristina de los derechos humanos, el de la vida es fundamental el de la libertad es importante, también el del trabajo el de la familia, el de la vivienda, etc, etc, aquí en la argentina en esa omnicomprensión que el termino derechos humanos significa” sostenía.

Tres décadas más tarde, Videla enfrenta en Córdoba junto a Luciano Benjamín Menéndez y otros 29 represores, un juicio por crímenes de lesa humanidad que permitirá establecer por primera vez el funcionamiento perfectamente planificado de un estado que ejerció el terrorismo, sus modos, sus formas y su organización.

El juicio continuará hoy a partir de las 9.30 luego del cuarto intermedio al que pasó la primera audiencia el día viernes, donde seguramente harán uso de la palabra Videla y Menéndez.

De lo que dirá Menéndez, se presupone que seguirá repitiendo hasta el hartazgo lo que dice en cada juicio que se le realizó, tanto en Córdoba como en otras provincias, donde sostiene que libró una guerra contra la subversión marxista, que este es el primer país que juzga a sus soldados victoriosos y que el tribunal no es apto para juzgarlo entre tantas otras cosas.

Pero se aguarda la palabra de Videla, quien en la primera audiencia oral se mostró apresurado por hablar.

¿Qué le hará decir treinta años después su “omnicomprensión” cristiana acerca de una realidad histórica que hoy es tan inocultable como injustificable y de la cuál él fué el principal responsable?