Indignación por la actitud de los hermanos
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, consideró ayer "bochornoso" el accionar de la familia Noble Herrera, en relación a la causa que investiga si los hermanos Marcela y Felipe son hijos de desaparecidos, y dijo que "si no quieren hacerse el análisis de ADN, es porque tienen mucho que ocultar".
"Estamos en presencia de un bochorno inigualable para nuestro país. Han contratado abogados como el ex juez Gabriel Cavallo, han contratado genetistas y lo que han hecho es hacerles poner la ropa a distintas personas para después ponérselas ellos y tener huellas de ADN de 3 personas distintas, inclusive de distinto sexo", dijo Fernández.
En declaraciones a FM Millenium, el jefe de Gabinete se refirió así al fracaso de las muestras de ADN obtenidas en el operativo del pasado 28 de mayo, donde se secuestraron prendas personales de los hermanos, que finalmente no sirvieron para elaborar el mapa genético de los jóvenes.
Para Fernández, la cuestión "se resolvería con una gotita de sangre o un hisopado de la boca simplemente".
"Pero todo este andamiaje de cosas dudosas que se generan es porque atrás de esto hay algo turbio. Situaciones permanentes de negocio donde las cosas son turbias, como Papel Prensa y ahora este tipo de cosas. Si no se quieren hacer el análisis de ADN es porque tienen mucho que ocultar", indicó.
Por su parte, el ministro de Justicia, Julio Alak, consideró que "las Abuelas de Plaza de Mayo y el pueblo argentino tienen derecho a saber la verdad sobre la identidad de Felipe y Marcela Noble Herrera" y advirtió que "la estrategia judicial" de los abogados que representan a los hijos adoptivos de la dueña de Clarín "es contraria a la búsqueda de la verdad".
En ese marco, el funcionario abogó para "que se determine si se trata de hijos de desaparecidos, apropiados ilegalmente durante la última dictadura militar”.
Argumentó su postura al señalar que "negarse sistemáticamente a los análisis, impedir la extracción de sangre, entorpecer la causa judicial y finalmente ausentarse del país, demuestran una firme voluntad de negarle a los familiares de los desaparecidos, a las Abuelas y a todo el pueblo argentino, el derecho a la verdad”.
Asimismo, sostuvo que "haber asistido a una audiencia de prueba con prendas previamente contaminadas y sin ropa interior es un hecho gravísimo, que intenta obstruir la obtención de pruebas de ADN y que en definitiva busca engañar a
Finalmente, afirmó que "la preocupación de los familiares de los desaparecidos por arribar a la verdad no es un capricho, ya que no podemos olvidar que se calcula que hubo unos quinientos bebés que fueron robados a sus padres durante la última dictadura militar, mientras que 101 han logrado recuperar su identidad gracias a la labor que impulsan las Abuelas de Plaza de Mayo”.
También el ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideró que la actitud de "permanente obstrucción" de la familia Herrera Noble "lo único que hace es convertir la sospecha en la certeza de que tienen algo para ocultar".
En este sentido, Randazzo afirmó que, "no hay posibilidad ninguna de construir futuro en un país, si no hay memoria, verdad y justicia" y opinó que "la negación permanente" a acceder a que se tomen las muestras de ADN "es sinónimo de complicidad con los que cometieron el delito de apropiación".
"Me parece que Argentina merece que se sepa la verdad, que este tema de una vez por todas se termine, y se pueda hacer el ADN como se le ha hecho a más de cien pibes que han podido conocer su verdadera identidad", sostuvo Randazzo, quien afirmó que se trata de un tema "muy delicado" y "muy sensible".