Pequeños fachitos
Con el título "Declaración ciudadana por la vida y la familia", ya muchos colegios hicieron llegar a los padres una planilla en la que voluntariamente pueden inscribir su voto contrario a la boda gay, proyecto de ley en debate actualmente en el Congreso Nacional.
Se trata de una iniciativa que impulsa la Comisión de Laicos del Episcopado, y los colegios bonaerenses no son una excepción, según explicó el director de la comisión, Justo Carbajales. "[El texto de la declaración] se difundió en todo el país, entre las agrupaciones y organizaciones católicas, para que las familias se sumen en forma voluntaria. Hemos trabajado en conjunto con la iglesia evangélica y organizaciones judías y musulmanas y tuvimos una gran respuesta. En total, estimamos que ya superamos el medio millón de firmas de personas que se oponen al matrimonio homosexual", dijo en diálogo con
"Ya son siete los pedidos de consulta popular por el tema", apuntó la diputada Cynthia Hotton (Valores para mi País). "La semana próxima entregaremos las cajas con las miles de firmas ante la Comisión de Legislación General para que se consideren los pedidos", dijo Hotton.
Para el día previo al tratamiento en el Senado del proyecto que ya cuenta con la aprobación de Diputados hay prevista una marcha que organiza la mesa de enlace de credos monoteístas del país. En ella están oficialmente representadas las iglesias católica y evangélica, además de organizaciones judías y musulmanas. La cita es para el martes
También las iglesias evangélicas se suman a la colecta de firmas. En muchos de sus templos, al finalizar los encuentros religiosos, voluntarios juntan adhesiones para pedir a los legisladores la convocatoria a un plebiscito. "Es voluntario. No hubo una comunicación vertical. Tuvimos mucha respuesta", dijo Gastón Bruno, vicepresidente de
La nota que llegó a los padres de alumnos bonaerenses a través del cuaderno de comunicaciones o por correo electrónico es un extracto de un documento elaborado por entidades católicas. Adriana de
Uno de los grandes defectos de la educación moderna es que hace demasiado énfasis en el aprendizaje de ciertas especialidades y demasiado poco en un ensanchamiento de la mente y el corazón por medio de un análisis imparcial del mundo.
Somos todos iguales, todos tenemos los mismos derechos, por lo que las escuelas debieran enseñar a respetar, defender e integrar a todas las personas sin distinción de raza, etnia, elección sexual. En cambio algunas sólo fomentan la creación de engendros discriminadores o pequeños fachitos.