La Caída

01/07/2010
Nacionales - Iglesia Católica
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Un abogado estadounidense presentó una denuncia contra el Vaticano por abusos sexuales de religiosos. Es la primera acción civil contra la Santa Sede
El abogado estadounidense Jeffry Anderson, defensor de numerosas víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos en Estados Unidos, presentó en California una denuncia contra el Vaticano, la primera acción civil contra la Santa Sede.

La acción legal fue iniciada en nombre de un hombre que fue molestado sexualmente por un cura salesiano llamado Titian Miani.

La iniciativa tiene lugar después de que la corte suprema estadounidense no se pronunciara sobre el pedido de la Santa Sede de aplicar al Vaticano y a sus más altos representantes el derecho a inmunidad por un caso de pedofilia en el estado de Oregon.

La decisión de la Corte dio vía libre a la posibilidad de realizar juicios civiles contra el Vaticano, por acusaciones de ocultamiento de abusos a menores cometidos por religiosos.

La demanda encarada por el estudio de Anderson acusa a las altas autoridades vaticanas, a los superiores de la orden de los salesianos y a los obispos responsables de una escuela de Bellflower, en el estado de California, de haber ocultado las molestias sexuales de Miani, conocido como "el padre Jim", hacia sus alumnos.

Anderson y sus asociados convocaron a una conferencia de prensa antenoche en Los Ángeles tras hacer oficial la acusación.

"Durante muchos años las órdenes religiosas con base en Roma transfirieron con impunidad al exterior a sacerdotes pedófilos para evitar rendir cuentas a la justicia", dijo el abogado.

Miani, de 83 años, había sido arrestado en 1983 por un caso de pedofilia, una causa que luego prescribió.

Aquéllas no eran las únicas acusaciones en su contra: en los años cuarenta del siglo pasado, cuando era seminarista, se lo acusó de molestar a un niño de 13 años durante un retiro espiritual en Italia; luego se registraron quejas en un colegio salesiano de Edmonton, Canadá, y también en la diócesis de Stockton, en California, Estados Unidos.

Según Anderson, "el Vaticano había sido advertido pero el Papa y la Congregación para la Doctrina de la Fe no removieron al cura pedófilo".

En la acción legal se afirma que también la orden salesiana estaba en conocimiento de las tendencias de Miani: aun así, cuando fue transferido a Bellflower, estaba en permanente contacto con los estudiantes, "sin que ni ellos ni sus familias fueran advertidos".

El letrado sostuvo ante la prensa que "La orden de los salesianos, la tercera en importancia en la galaxia católica (pertenecen a ella, entre otros, el secretario de estado Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone), había sido informada de que Miani era un paidófilo desde los años cuarenta y aun así lo transfirieron desde Italia a Brasil, luego a California, más tarde a Canadá y finalmente, de nuevo a California".

"Este cura sometió al menos a trece víctimas y, a pesar de eso, continuó en sus funciones", subrayó Anderson.

Porque sean la máxima autoridad en una religión mayoritaria en el mundo occidental no significa que sean garantes de la mayor impunidad: ser inmunes a la justicia ante hechos terribles como el abuso a una persona.

Seguro que se escudan en el tonto argumento de la “justicia divina”, y mientras tanto se ríen en la cara de las pobres víctimas que ahora podrán considerar su “dios” a este abogado que se atrevió a inaugurar esto que podría ser el inicio de la caída de un imperio demagógico.