Cristina defendió sus políticas económicas

24/06/2010
Nacionales - Congreso de la Confederación Sindical Internacional
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La presidenta sostuvo que las medidas de ajuste no son la solución para superar la crisis financiera y defendió la profundización del mercado interno y el empleo. Además, reclamó la reforma de los organismos multilaterales de crédito

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llamó ayer en Canadá a defender "los derechos de los trabajadores y de los que menos tienen" y se pronunció a favor de reformular los organismos multilaterales de crédito, a la vez que sostuvo que "producción y trabajo es el modelo para salir de la crisis".

Cristina puso de relieve la reestructuración de la deuda pública y recordó que la Argentina "acabó este martes de reestructurar el 92,4 por ciento de la totalidad de la deuda", al destacar que con esa operación el país "ha hecho honor a todos los compromisos que contrajo, pagando todas sus deudas".

La presidenta participó anoche en Vancouver del Segundo Congreso Mundial de la Confederación Sindical Internacional (CSI), con el que abrió su agenda oficial en Canadá, donde participará este fin de semana de la cumbre del G-20, que se llevará a cabo en Toronto.

"Desde la Argentina estamos viendo un escenario internacional y una realidad muy parecida a la que vivió mi país en 2001 cuando implosionó un modelo y se defaulteó la deuda más importante", aseguró Cristina en su discurso.

En ese marco, la presidenta sostuvo que las políticas de ajuste aplicadas en la Argentina en 2001 "son muy similares a las que se aplican en parte de la Eurozona" y destacó que se trata de "recetas viejas, donde son los trabajadores los que tienen que hacerse cargo de la cuenta de los sectores financieros".

En ese sentido, la presidenta puso de relieve además la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores, al sostener que el salario mínimo de la Argentina es "el más importante de toda América Latina".

"El salario mínimo, vital y móvil en la Argentina es el más importante de América Latina. Se han celebrado más de 2 mil convenciones colectivas de trabajo libremente. Elevamos el haber mínimo de 200 a más de 1.500 pesos, al igual que subieron los valores de los jubilaciones", dijo la presidenta.

Asimismo, Cristina destacó los aumentos jubilatorios y la estatización de las AFJP impulsados por el gobierno para poner esos recursos "al servicio de los trabajadores y de la generación "de más y mejor empleo" y sostuvo que Argentina enfrentó la crisis "sin modificar la tasa de desempleo" con diversos instrumentos.

"Mi obsesión en la crisis fue mantener el vínculo laboral porque una vez que se destruye un puesto de trabajo cuesta mucho más tiempo recuperarlo", dijo Cristina.

Por otro lado, la presidenta instó a "clausurar una etapa del capitalismo que creyó que el dinero generaba dinero por sí mismo, sin pasar por el circuito de producción".

Anticipó que, en la reunión del G-20, "vamos a plantear que las políticas de ajuste no van a hacer nada más que agravar situación" y recordó que así como en los `90 los organismos internacionales de crédito tomaron a la Argentina como ejemplo, en el 2001 "le soltaron la mano".

Reiteró además la necesidad de que los Estados intervengan "activamente en las políticas contracíclicas y comiencen por fin una regulación a fondo del movimiento de capitales que no tiene ningún tipo de controlador y que ha sido una de las causas de la crisis".

Puso de relieve la necesidad de regular "el tema de los paraísos fiscales", al sostener que "no puede haber países que sigan teniendo el 30 por ciento de su PBI en servicios financieros".

Al finalizar su discurso, la presidenta exhortó a "alimentar la demanda agregada, profundizar el mercado interno, generar más y mejor empleo y controlar el movimiento especulativo de capitales, para que los sectores financieros que han sido fondeados por cifras multimillonarias los vuelquen al financiamiento de los sectores productivos".

"Esa es la clave. Esperemos que cuando adviertan que ese es el camino no sea demasiado tarde", concluyó la presidenta al hablar ante la Confederación Sindical Internacional (CSI).

La CSI es la principal organización sindical internacional que representa los intereses de los trabajadores y trabajadoras del mundo. Cuenta con 312 organizaciones afiliadas en 156 países y territorios, sumando una membresía total de 176 millones de trabajadores.

Esta Confederación, fundada en el Congreso que se llevó a cabo en Viena, Austria, del 1 al 3 de noviembre de 2006, reúne a las antiguas afiliadas de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y de la Confederación Mundial del Trabajo (CMT), además de otras organizaciones sindicales que no estaban afiliadas a ninguna internacional.