Adicta
El reporte que la agencia publicó ayer alerta también sobre el creciente consumo en los países de África occidental que intermedian en el tráfico de la droga que se vende en Europa.
"Los que esnifan cocaína en Europa están destruyendo las selvas vírgenes de los países andinos y corrompiendo a los gobiernos de África occidental", dijo el director de UNODC, Antonio Maria Costa.
El número de consumidores de la droga en Europa se multiplicó por dos y llegó a 4 millones de personas en la última década. El negocio en Europa representa ahora lo mismo que el de América del Norte: 34 mil millones de dólares.
Todo ello a pesar de que la producción global de cocaína se redujo entre 12% y 18% durante los últimos tres años. Según el informe, se debe a la reducción del mercado norteamericano que produjo la mayor intervención policial en Colombia, uno de los principales productores, y en México, uno de los principales países de tránsito.
El continente de los conquistadores que arrasó con “las nuevas tierras” hace más de quinientos años es territorio muerto, escasos nacimientos, pocos recursos naturales, estancamiento, depresión económica y ahora producen muerte a granel para los pocos que quedan. Europa es una vieja sola, enferma y ahora adicta.