El Mandamás
El pasado jueves cuando Córdoba intentaba recuperarse anímicamente de la jornada de “miércoles” en donde el caos imperó en plena ciudad por la protesta de los gremios estatales sobre los alcances negativos de la ley de Reforma Previsional; muy cerca de allí, en sede de Tribunales Federales se conocía los fundamentos de un fallo histórico.
El Tribunal Oral N° 1 que condenó a Luciano Benjamín Menéndez y siete de sus ex subalternos y secuaces por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura genocida, consideró en los fundamentos del fallo compuesto por 329 carillas que –el Cachorro- fue “el mayor responsable del III Cuerpo de Ejército y su área de influencia (Área 311 en particular) durante el terrorismo de Estado”.
El Mandamás a quien –según testigos, particularmente del centro clandestino de detención La Perla- nunca fue visto in situ secuestrar, torturar, ni asesinar; fue y así la historia lo marca el que prendía y apagaba la luz, el patrón, dueño de la vida y de la muerte.
En los fundamentos de la sentencia dictada por el presidente del Tribunal, Jaime Díaz Gavier, y los vocales, José Vicente Muscará y Carlos Otero Alvarez, puede leerse conceptos más que interesantes como, por ejemplo, Terrorismo de Estado: “es la forma más aberrante del terrorismo que pueda concebirse ya que el mismo es ejercido por el que tiene el poder represivo y que, curiosamente, es el mismo Estado que, en principio, es que el debería velar por la seguridad de todas las personas que habitan el país”.
La perpetuidad también fue para otros cuatro represores (Luis Manzanelli, Carlos Díaz, Orestes Padován y Ricardo Lardone) y hubo condenas de entre 18 y 22 años para otros tres (Hermes Rodríguez, Jorge Acosta y Carlos Vega, respectivamente).
A partir de ahora, la defensa de los condenados de secuestro, tortura y asesinato de Humberto Brandalisis, Hilda Palacios, Carlos Lajas y Raúl Cardozo, a fines de 1977; tiene diez días hábiles para presentar las apelaciones ante la Cámara de Casación, con sede en Buenos Aires.
El pasado 24 de julio la memoria estuvo de Fiesta Patronal. Fue el día en que unos 30 mil compañeros que hoy “no están” solamente por pensar distinto, se nos colgaron del alma. Salud Patria, pero el festival de compromiso y coraje continuará.