Graglia: Debemos rescatar la escuela y la familia para contener la drogadicción
Luego de que el Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, Aníbal Fernández, anunciara que antes de fin de año estaría elaborado el proyecto de ley sobre la despenalización del consumo de drogas, se instaló en los medios y en menor medida en la sociedad un tema que por ahora es tabú, incluso para el Estado Provincial.
Los que están a favor de la iniciativa opinan que el consumo de drogas es una conducta del ámbito privado y por ende, exenta de prohibición y además fundamentan que los detenidos denominados “perejiles” abarrotan inútilmente de causas la ya saturada Justicia Federal. Mientras quienes la critican negativamente aseguran que la despenalización facilitaría el consumo y acrecentaría a su vez varios males sociales como la delincuencia.
En conversación con Cónclave Político, el titular de la comisión de Deportes, Recreación y su Relación con Políticas de Prevención de la Drogadicción, Emilio Graglia (UPC-FPV), afirmó que la descripta problemática en franco aumento, es un tema de análisis y estudio en la Unicameral, pero que al mismo tiempo no integra la agenda pública del gobierno provincial (ver video).
“La cuestión principal tiene que ver con la prevención de la drogadicción y con la lucha contra el narcotráfico. Si nosotros nos concentramos en la despenalización estamos trabajando sobre la consecuencia de la problemática y no sobre la causa”, sostuvo Graglia a título personal.
El legislador coincide con lo que alguna vez planteó en la misma comisión que preside, el Director General del Programa Cambio Juan Carlos Mansilla a principio del mes de abril pasado, acerca de que el consumo personal de drogas debiera encuadrarse no como una conducta criminal (como sí lo es el narcotráfico), sino más bien como un problema sanitario, social y de raigambre en lo educativo.
“Hay que trabajar seriamente en la búsqueda de valores y para ellos habrá que rescatar dos instituciones en crisis: la escuela y la familia. Si nosotros no trabajamos nuevamente en una formación integral del ser humano, en valores que respeten la vida, la libertad, la tranquilidad, la justicia, la paz y la convivencia entre los seres humanos; será muy difícil contener esta problemática y muchas otras que han aparecido y que se están desarrollado fuertemente”, concluyó Graglia.