El porteño tiene la “papa†nosotros ni la batata
“Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”, podríamos cantar tristemente los cordobeses, unos de los máximos productores de papa en Argentina, salida principalmente de Villa Dolores y pese a ello, nos encontramos inmersos por estos días en un acto de verdadera injusticia.
El pataleo surge del acuerdo entre el gobierno nacional con los productores y supermercadistas con el objeto de vender al público la papa a $ 1,40 el kilo por un período inicial de 45 días mediante el aporte subsidiado del Estado de 30 centavos por kilo del producto. La medida sólo rige para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense.
Tomando nota de esta situación, el Poder Legislativo aprobó esta semana un proyecto por el cual solicita al Poder Ejecutivo Nacional, se haga extensivo a todas las provincias argentinas el acuerdo suscripto con productores y supermercadistas para la venta al público de la papa a $ 1,40 el kilo y se adopte igual procedimiento con los que en el futuro se suscriban.
“Motiva la imperiosa necesidad de requerir del Gobierno Nacional, de todos los argentinos y no de algunos, la inmediata extensión de las prerrogativas fijadas, a los consumidores de todo el territorio nacional que sin duda, al igual que los otros sufren el embate del aumento de los productos de la canasta básica de alimentos y el deterioro, como consecuencia de ello, del poder adquisitivo de sus ingresos”, sostuvo la autora de la declarativa, Ana Dressino (UCR).
“La desigualdad no solo se manifiesta en casos como el que nos ocupa –agrega Dressino- sino también la que existe con los subsidios al transporte, el precio de los combustibles, la distribución de los fondos coparticipables y de otros casos que favorecen a los argentinos de la ciudad de Buenos Aires y conurbano, en detrimento de los habitantes del interior”.
En Córdoba, los hipermercados Carrefour y Wal Mart (quienes suscribieron el acuerdo), vendían la papa ayer a más del doble del precio acordado. Mientras, en las ferias de barrio se ofrecían los dos kilos de papa a 4,50 y, comúnmente, en las verdulerías cuesta entre 2,50 y 3 pesos el Kg.