Destacan la importancia de juzgar a represores

03/06/2010
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
alternative
Alak sostuvo que el inicio del juicio por lo delitos cometidos en "Automotores Orletti" continúa ubicando a Argentina en un ejemplo en materia de Derechos Humanos
El ministro de Justicia, Julio Alak, consideró ayer que el inicio de los juicios por la Masacre de Margarita Belén y "Automotores Orletti" representa "otro paso gigantesco en la búsqueda de la Verdad y Justicia que este Gobierno inició con el impulso a la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida".

Alak estuvo ayer en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1, en donde comenzó el juicio a tres militares retirados y a tres ex agentes de inteligencia del Ejército y la SIDE, acusados por 65 crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino Automotores Orletti.

Momentos antes del inicio del juicio, Alak señaló que "la reapertura de los juicios a los genocidas de la última dictadura volvió a convertir a la Argentina en un modelo mundial en materia de Derechos Humanos".

Recordó que "1.200 militares ya fueron imputados bajo la causa de represión, más de un centenar ya fueron juzgados y condenados y 500 centros clandestinos de detención fueron reconocidos, en tanto ahora se avanza también en el juzgamiento de cómplices civiles del régimen".

Respecto a la primer jornada del juicio, hubo una importante heterogeneidad en el público que asistió e la primera audiencia.

En la bandeja superior del recinto seguían las alternativas del inicio del proceso alrededor de medio centenar de estudiantes de la facultad de Ciencias Sociales, junto a tres decenas de ex camaradas de armas y familiares de los imputados, y un puñado de periodistas de medios gráficos.

Las cabelleras largas de los jóvenes, su vestir informal y las zapatillas que calzaban la mayoría contrastaba notoriamente con las cabezas engominadas, los trajes de color oscuro y algunos mocasines de carpincho en los sexagenarios y coquetas faldas y rostros maquillados en las mujeres.

Junto a ellos tomaban anotaciones los periodistas de medios escritos ya que los reporteros gráficos y camarógrafos de los canales de televisión habían hecho su trabajo en el mismo recinto, al ser especialmente autorizados para tomar imágenes durante unos breves minutos.