Polvos Malos
Abandonó de repente la fila y el cambio de planes puso en alerta a efectivos de
“Parece que se puso nervioso al ver los detectores antimetales, si no quizás hubiera pasado”, contó ayer una fuente de Prefectura. El detenido es un hombre de 37 años, paraguayo y, según el jefe del operativo, tiene domicilio en la villa 1-11-14. Al parecer, había llegado solo a la terminal de Buquebús de Puerto Madero. El juez Rafael Caputo, a cargo de la investigación, habría ordenado una serie de allanamientos en la misma villa del Bajo Flores.
La detención fue a las 23.40 del lunes. El hombre estaba en la cola junto al resto de los pasajeros cuando les informaron que tenían que pasar por el área de requisas y el detector de metales. El prefecto mayor René Reiber, jefe del Departamento de Narcotráfico de Prefectura, relató que el viajero se paró unos metros antes del arco magnético. “Se salió de la cola y dijo ‘ya vengo’. Cuando se lo quiso detener, se echó a correr”.
El camuflaje de la cocaína en líquidos, telas, plásticos u otras sustancias es uno de las métodos con los que los narcos burlan los controles. A través de un proceso químico y de decantado, la cocaína se separa del líquido al llegar a destino . Prefectura cree que en este caso, la ruta no terminaba en Uruguay. “Probablemente la decantaban allá y luego seguía hacia Europa”, explicaron.
Por más que ahora exista la posibilidad de ampliar el punto G, siempre existen aquellos polvos malos.