Efecto rebote
Emilio Graglia, Martha Aranda y Pedro Ochoa, referentes “Kirchneristas” dentro del bloque oficialista de Unión por Córdoba- Frente para la Victoria, estarían dispuestos a rechazar sendas iniciativas de Reforma Tributaria y Previsional enviadas desde la “Casa de las Tejas” por no compartir los fundamentos esgrimidos por el poder ejecutivo provincial que las impulsó.Los eventuales disidentes se niegan aceptar que el origen de las propuestas es la supuesta negativa “adrede” por parte del gobierno nacional en el envió de fondos en represalia por la postura de Juan Schiaretti a favor del reclamo de los hombres del campo por las retenciones recientemente rechazas en el Senado, por el voto decisivo del Vicepresidente, Julio Cobos.
El gobierno Schiarettista está ingresando a la Legislatura las dos propuestas con las cuales pretende enfrentar la delicada situación financiera que atraviesa el Estado Provincial, por medio de las cuales impulsa la suba en el impuesto a los Ingresos Brutos para la industria y la construcción, y la reforma al régimen previsional. Ambas medidas han generado -por separado- marcado malestar entre los empresarios y trabajadores estatales.
En el mediodía de ayer el Ministro de Finanzas, Mario Ángel Elettore, concurrió a una reunión conjunta de comisiones de la legislatura en la sala Regino Maders y al momento de defender los proyectos resistidos por varios bloques de la oposición, repitió los argumentos oficiales en que la nación “discrimina” a la provincia en el envío de fondos sumergiéndola en un “desequilibrio fiscal”.
“Yo no entré a la legislatura para subir los impuestos, ese error ya lo cometimos en el gobierno de Mestre y de los errores hay que aprender”, habría refunfuñado el Legislador Graglia, según comentario de una alta fuente parlamentaria. El ex funcionario de Ramón Mestre y los otros díscolos del oficialismo, se habrían enterado recién ayer de la realización de un encuentro que mantuvieron -lunes por la tarde- el resto de sus pares de bancada con Scharetti a fin de interiorizarse de los proyectos de reforma que ingresarán formalmente a la Unicameral esta tarde. Una muestra más de las divergencias "furiosas" dentro del oficialismo.
De confirmarse los votos disidentes, a “prima facie” el oficialismo perdería la mayoría simple quedando 34 voluntades dispuestas a apoyar las reformas tanto tributaria como previsional cuando suban al recinto en los próximos días. También se sumaría un acólito de siempre, el titular del bloque de Movimiento de Acción Vecinal, Kasem Damdach, totalizando 35 votos. Ante este escenario de “virtual empate”, el Presidente de la Unicameral, Héctor Campana, tendría que destrabar la votación, tal como sucedió días atrás en el Senado de la Nación.