Acuerdo con Desacuerdo

20/05/2010
Provinciales - Unicameral
alternative
Liliana Olivero no votó el Acuerdo del Bicentenario porque representa “una expresión de buenas intenciones” cuando se debería “pasar a la acción”. Se rubrica en 20 puntos que buscan asegurar la inclusión y la calidad de vida de las personas
Sin el acompañamiento del bloque Izquierda Socialista, la Legislatura de Córdoba aprobó ayer un acuerdo rubricado en 20 puntos que busca asegurar la inclusión y calidad de vida de las personas, durante una sesión especial con motivo de la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo.

Se trata del “Acuerdo del Bicentenario entre los sectores sociales, políticos y económicos de la provincia de Córdoba”, que tiene por objetivo “generar un marco de consensos y políticas para asegurar la inclusión y calidad de vida de las personas, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y republicanas, la provisión eficiente de bienes públicos y el impulso del desarrollo”.

La legisladora Liliana Olivero del bloque Izquierda Socialista no voto la iniciativa porque consideró que en lugar de reflexionar, se debe “pasar a la acción” y así resolver los problemas que actualmente padecen los argentinos.

“Esta reflexión para nuestra corriente debe dar paso a la acción para resolver los problemas que quedan pendientes, que siguen estando planteados en la sociedad argentina; esto significa para nosotros e implica poner absolutamente todos los recursos, todas las herramientas, todo el esfuerzo al servicio del pueblo argentino”, dijo Olivero.

Además la legisladora aseguró que no acompaña el acuerdo porque “representa una expresión de buenas intenciones, cuando la necesidad de la hora es resolver sin demoras, los grandes problemas que agobian a los trabajadores y sectores populares”.

En tanto los representantes de los demás bloques de la Unicameral, tras un recorrido histórico, social y político, evocaron y reivindicaron en sus exposiciones diferentes hechos ocurridos durante estos dos siglos.

En este sentido el legislador de Unión por Córdoba, Marcelo Falo, quien impulsó hace dos años junto al legislador en uso de licencia, Emilio Graglia, la ley que establece la elaboración del Acuerdo del Bicentenario, sostuvo que a este documento “lo vamos a poner en consideración de la sociedad toda para que tengamos las adhesiones que nuestra sociedad necesita, para que estos puntos no sean sólo letra bonito, sino para que sean letra viva, para que sean un compromiso de todos, que marquen un rumbo para nuestras iniciativas políticas”.

Asimismo, Falo reflexionó que “este grito de libertad que expresamos como argentinos en los albores de la patria allá por 1810, ese grito de libertad jamás será absolutamente pleno mientras un territorio de nuestra amada patria esté bajo la usurpación de un imperio extranjero”.

También hubo lugar para los discursos pesimistas y con críticas al gobierno nacional, como el que expresaron los representantes del bloque de la Unión Cívica Radical.

“El bicentenario encuentra a la Argentina en situaciones difíciles, a la gran mayoría nos duele Argentina. Si comparamos lo que hoy somos con lo que alguna vez supimos ser la conclusión es desalentadora”, dijo la legisladora radical María Alejandra Matar.

Mientras que el presidente de su bloque, Hugo Pozzi, se quejó porque el gobierno nacional “viola el sistema federal que tanta sangre nos constó conseguir” porque “somete a las provincias”.

O como el del presidente del bloque del Frente Cívico y Social, Roberto Birri, quien aseguró que “este presente tiende grandes diferencias con el centenario”, a la vez que agregó que “en ese centenario los hombres y mujeres de nuestra patria tenían claramente el horizonte donde debían apuntar los destinos de Argentina. La Argentina de hoy, la del bicentenario es para bien y para mal muy distinta a la del centenario y una de las principales diferencias es que en aquel entonces había un proyecto de nación, injusto pero existía”.

No faltó tampoco el reconocimiento a las mujeres anónimas que lucharon en pos de la independencia de la Patria, ni a los pueblos originarios que también aportaron para consumar este proceso.

Los encargados de nombrarlos y reconocerlos fueron los legisladores Enrique Assbert y Silvia Rivero del bloque kirchnerista de la Concertación Plural.

“Quiero rescatar a las mujeres de la patria, aquellas que no se mencionan en los libros de historia. Esas mujeres anónimas, inombradas, desapoderadas en la historia pero no en la realidad de los argentinos”, dijo Rivero, al tiempo que Assbert reflexionaba que “hoy debemos sostener con respeto a estas minorías mayorías, mayorías minorías”.

Finalmente el presidente del bloque Unión por Córdoba, Daniel Passerini, sostuvo que “la historia verdadera de la Argentina se construye con lo mejor y lo peor que ha pasado. La historia de bronce por ahí es una historia incompleta”.

“Nuestro país, nuestra Córdoba y cada uno de nuestros pueblos tienen que celebrar algo importante en este bicentenario: llevamos veintisiete años de democracia ininterrumpida, con todos sus defectos como toda democracia adolescente, es un hecho digno de destacar porque en doscientos años nunca se había repetido”, concluyó Passerini.

Participaron de este acto el Secretario de Derechos Humanos de la provincia, Raúl Sánchez; el Cónsul General de Chile, Fernando Barrera Robinson; autoridades del Ministerio de Educación, integrantes del Círculo de Ex Legisladores, miembros de las Fuerzas Armadas, autoridades universitarias, entre otras.

También asistieron al recinto para acompañar con sus banderas de ceremonia a esta conmemoración docentes y alumnos de los colegios Amparo de María, Instituto Inmaculada, William Morris, IPEM 268 Deán Funes; IPEM 86 Gabriela Mistral y del colegio General Paz.

Al igual que ayer, la sesión especial fue presidida por el Presidente Provisorio de la Legislatura, Sergio Busso, ya que el vicegobernador, Héctor Campana, se encuentra encabezando una misión institucional y comercial del gobierno provincial en la República Popular China.

El Acuerdo

El documento cuenta con un punto por cada década de los 200 años que cumple la Patria, que se dividen en compromisos para con los ciudadanos, las instituciones, los bienes públicos y el desarrollo.

En cuanto a los ciudadanos, los puntos exigen asegurar el respeto por la dignidad de la persona y la protección del ejercicio plenos de sus derechos; promover un desarrollo humano sostenido e integraron en función de políticas de inclusión ciudadana; fortalecer la igualdad de géneros y los derechos de la mujer; profundizar un sistema de protección integral de derechos de las niñas, niños y adolescentes; aceptar la diversidad de las personas facilitando su integración a la vida social; preservar el respeto y la defensa de los pueblos originarios y defender la libertad confesional y de pensamiento.

Por su parte, respecto a las instituciones se dispone consolidar su proceso de fortalecimiento, mejorando su calidad; reafirmar un régimen político pluralista democrático basado en un sistema de competencia entre partidos políticos como instituciones fundamentales en la construcción de un Estado social de derecho; ratificar el federalismo como sistema de gobierno y fortalecer y defender la autonomía de los municipios y comunas de la provincia como medio para favorecer el ejercicio efectivo de los derechos locales de los cordobeses.

En tanto los puntos que hacen mención a los bienes públicos disponen edificar una sociedad equitativa como camino hacia la justicia social; asegurar el acceso a la salud, a la vivienda, a la educción inicial, primaria y secundaria, entre otras; erradicar de manera definitiva la indigencia, la desnutrición infantil y la mortalidad materna infantil y combatir enérgicamente el Sida; asumir el compromiso de preservar un ambiente saludable; e implementar las políticas necesarias para garantizar la seguridad de las personas facilitando su acceso a los servicios de justicia y adoptar como política de Estado los juicios por crímenes de lesa humanidad.

Finalmente respecto al desarrollo expresan que se comprometen a lograr un crecimiento económico sustentable, nacido de la cooperación de todos los actores sociales; destinar inversiones públicas y privadas hacia la investigación y el desarrollo de fuentes y programas de energía saludable; e impulsar el desarrollo de la infraestructura a través de estímulos fiscales o por alianzas públicas y privadas para satisfacer necesidades latentes.