Creer o reventar
Jeniffer acudió a ver la película con sus amigos en Nueva York para experimentar los efectos de esta tecnología y nueve meses después el resultado fue un bebé negro.
Su esposo, que estaba sirviendo en el Ejército en Irak cuando ocurrió el insólito suceso, cree que el argumento es sospechoso, sin embargo, admite que con la tecnología actual “todo es posible”.
Después de ver la película porno con sus amigos seguramente el clima se tornó frenético y terminaron enroscados concluyendo con un bebé a bordo.
El pobre tipo del marido es un crédulo importante que creyó en la excusa que la mujer inventó o no le quedó otra que creer lo increíble y no reconocer el par de cuernos que durante su estadía en Irak le estaban creciendo. Creer o reventar.