Preocupa y Entristece
Un alumno de 12 años golpeó violentamente a una maestra que se interpuso en una pelea que el chico tenía con un compañero de curso en una escuela de
La víctima de la agresión fue identificada como Sandra Farías, quien desempeña sus funciones en un establecimiento educativo de Colonia Urquiza, en la capital bonaerense.
La propia Farías relató que se acercó al chico para que no le golpeara a los compañeros, pero que recibió como respuesta "una trompada en la mandíbula".
"Me tiró y arrastró mi cabeza contra el piso", señaló la docente.
Ante esta situación, la educadora tuvo que ser internada con traumatismo de cráneo.
La maestra aseguró estar "muy angustiada" por el hecho en el que se vio envuelta y aseguró: "Jamás experimenté esto en 18 años que trabajo en escuelas". Además, explicó que nunca tuvo al chico como alumno y que hasta el momento de la agresión quería darle clases para ayudarlo.
De todos modos, Farías consideró que el chico "es víctima" de su situación familiar. "Creo que es porque están descuidados los chicos, en general. Es una forma de llamar la atención", añadió.
La sociedad actual está caracterizada por una transformación en los valores, concretamente se están desvaneciendo los más importantes y comienzan a ser reemplazados por más individualismo, egoísmo, frivolidad.
El ejemplo más claro es la pérdida de respeto. Hace una década atrás o quizás un poco más, los maestros eran considerados los segundos padres, se los valoraba y respetaba.
Todo es producto de la desatención de los padres para con sus hijos, el hecho de tener que trabajar más, más rápido y una mayor cantidad de horas lleva a que se pierda el contacto con ellos, el diálogo, y los niños se terminan criando solos y a su manera.
Debemos transmitirles a los niños que lo importante es estar bien con uno mismo y para ello es necesario buscar otros placeres inmateriales que alcanzan para sentirnos plenos y mejorar el curso de las cosas.
En realidad que sucedan cosas como este hecho de violencia de un alumno hacia una maestra refleja el estado actual de los humanos, concentrados por tener más, desganados en sus obligaciones, buscando satisfacción en cuestiones materiales. Preocupa y entristece.