Taiana declaró sobre el asesinato de sus compañeros

11/05/2010
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
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El canciller explicó como fueron asesinados cuatro compañeros de pabellón durante su declaración en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en La Plata

El canciller Jorge Taiana relató ayer la muerte de sus compañeros de pabellón en la Unidad 9 de La Plata, Dardo Cabo y Rufino Pirles, ambos "máximas figuras del peronismo revolucionario", como los definió, y las de Horacio Rapaport y Angel Georgiavis, asesinados tras simular que iban a ser liberados.

"Sabíamos que había detenidos no reconocidos, pero no sabíamos qué les pasaba, se hablaba de campos de concentración pero pensábamos que los llevaban a la Isla de los Estados, o alguna isla del sur, pero nadie pensaba en el exterminio sino en condiciones extremas de detención", afirmó el canciller.

Agregó que cuando se hablaba de un traslado "no se unía el traslado a la posibilidad de una ejecución".

Recordó que al saber Dardo Cabo que lo iban a trasladar a otro penal, le expresó "esto no me gusta nada".

"Y luego supimos que lo subieron con Pirles a un vehículo militar y se los llevaron y las visitas luego nos informaron que los dos habían sido baleados presuntamente en un plan de fuga cerca de Ranchos. Ahí nos dimos cuenta que estábamos ante una estrategia de ejecución extrajudicial", remarcó.

Taiana destacó que en el 'Pabellón de la Muerte' "estábamos aislados, no me dejaban tener contacto con nadie y nos usaban de mal ejemplo, le decían por ejemplo a uno del pabellón 8 `si se portan mal van a terminar en el (pabellón)1".

"Cabo y Pirles fueron los primeros y tres semanas después se llevaron a Julio César Urien y Angel Georgiavis", dijo.

Contó que "los subieron a una ambulancia y los llevaron al Regimiento 7 de La Plata y nosotros habíamos alertado a los familiares que la palabra 'traslado' estaba asociada a ejecución extrajudicial y que nos iban a matar a todos".

Un hermano de Urien fue a visitarlo el día que lo trasladaron y al advertirle la guardia de esta circunstancia, logró alertar a su madre de este hecho y ésta habló con Albano Harguindeguy y pudo salvar la vida de Urien, quien fue realmente trasladado al penal de Sierra Chica.

"Le dijeron a Urien `te salvó un pescado grande, pero ya te vamos a agarrar` y a falta de uno fueron a buscar a otro, y eligieron a Horacio Rapaport, uno de los líderes del penal 9, quien había reclamado contra los traslados y por eso estaba en los calabozos de castigos", recordó.

Taiana remarcó que Rappaport "fue sacado de los calabozos, lo llevan al Regimiento 7 y junto con Georgavis son asesinados" y agregó que a Rapaport "lo perdimos por horas, porque ese mismo día vino la Cruz Roja Internacional a visitar la cárcel, advertimos que se lo estaban llevando pero no hubo tiempo (de salvarlo)".

El canciller recordó que en esa oportunidad pidió una entrevista con el jefe del penal Abel Dupuy y al ser recibido le dijo que "lo que estaba pasando era algo que en algún momento alguien iba a mirar y se iban a dilucidar responsabilidades".

"Y él (Dupuy) me dice ` ¿Usted se cree que a mi saca un preso cualquier tenientito? No, la orden vino de muy arriba, y yo tengo la documentación bien guardada`", recordó.

El canciller trazó un paralelo entre esta conducta de Dupuy y la que tuvo durante su cautiverio en Devoto el jefe de se penal, de apellido Supa, quien "se negó a entregar a un detenido sin orden judicial correspondiente. El director no me entregó".