Taiana relató su cautiverio

11/05/2010
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
alternative
El canciller declaró sobre las torturas y las ejecuciones realizadas en la unidad penal 9 de La Plata, donde estuvo detenido y manifestó tener la obligación de contribuir al esclarecimiento de la verdad

El canciller Jorge Taiana relató ayer en el juicio que se sigue a 11 agentes y 3 médicos penitenciarios bonaerenses por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, sus días de cautiverio en el "pabellón de la muerte" de la unidad penal número 9 de La Plata y dijo tener "la obligación de contribuir al esclarecimiento de la verdad", al brindar detalles de las ejecuciones de cuatro de sus compañeros.

Taiana, al prestar testimonio ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, afirmó que "los que hemos sobrevivido tenemos una obligación de contribuir al esclarecimiento de la verdad y a que se haga justicia y, por supuesto, recordar la memoria de todos nuestros mártires".

"Estoy emocionado y satisfecho de poder haber contado ante la justicia cosas que sucedieron y que en realidad deberían haber sido tratadas ya hace muchos años, pero bueno, finalmente están siendo instaladas por la justicia", sostuvo el canciller en diálogo con la prensa tras su declaración.

Reconoció que "es una situación de muchas emociones, muchos recuerdos a mucha gente y sobre todo a los que fueron ejecutados extrajudicialmente, que eran amigos y compañeros con mucha emoción y yo todavía vivo el dolor de no tenerlos".

"El 26 de octubre de 1976 fui trasladado con un grupo grande de detenidos alojados en la cárcel de Devoto, más de 100, en un traslado masivo a la Unidad 9 de La Plata", comenzó a relatar el canciller ante el Tribunal que juzgó y condenó al represor Miguel Etchecolatz y al cura Christian Von Wernich.

Taiana precisó que en el penal platense "estuve poco más de dos años y luego fui trasladado a la unidad 2 de Sierra Chica".

"El 13 de diciembre (de 1976) se produjo una requisa y cambió el régimen en el penal. Yo estaba en la celda 7 y ya se veía una situación extraña, muy reforzada la guardia exterior, y en un momento irrumpe un grupo de gente, nos hacen salir con la cabeza gacha y las manos atrás, a los gritos y golpes", detalló.

Recordó que "nos llevaron al salón de actos y nos desnudaban, fue una requisa violenta, hubo golpes".

La requisa del 13 de diciembre de 1976, en el marco de la cual se torturó y golpeó a detenidos, es uno de los hechos por el que se juzga a los 11 agentes penitenciarios.

El funcionario nacional recordó que tras la requisa, donde entre otras cosas se incautaron los libros que tenían los detenidos, "fuimos distribuidos en distintos pabellones".

"Yo fui al pabellón 1, que poco después se conoció como el 'Pabellón de la Muerte' porque de ahí sacaban gente que era ejecutada extrajudicialmente. Eramos 14 personas, mataron a 4", remarcó.

Taiana recordó que el jefe del penal era Abel Dupuy, uno de los imputados, y aportó el nombre de otros acusados como "los más activos en golpear presos", pero cuando el Tribunal lo invitó a tratar de identificar a los imputados, el canciller dijo que "honestamente no podría hacerlo".

Recordó su cautiverio en las celdas de castigo o "chanchos" y las golpizas infligidas en las duchas donde "aprovechaban para golpearnos para tratar de humillarnos y someternos".

Declaró que había médicos penitenciarios que iban a los "chanchos" y recordó los esfuerzos que realizaban quienes estaban en el 'Pabellón de la Muerte' para dar a conocer sus situación, entre las que mencionó la visita de un vicario castrense, quien no dejó que le contara nada y lo silenció diciendo: "Ya sé, no me diga nada, no se preocupe y confíe en Dios".

El canciller también aportó datos sobre las muertes de otros tres detenidos e identificó por sus nombres a los agentes penitenciarios que eran "más activos golpeadores de presos", entre los que nombró a Jorge Luis Peratta, Raúl Rebaynera y Ramón Fernández, imputados presentes en la sala.

Consultado sobre si cree que existió responsabilidad del penal en la selección de las personas que fueron ejecutadas, Taiana acotó que "es muy difícil pensar que no haya habido alguna información brindada por el penal".

"En el caso de Georgiavis y Rapaport eran los más activos del peronismo revolucionario en el penal y allí buscaban la despersonalización, la humillación y la pérdida de autoestima", afirmó.

Taiana declaró durante casi dos horas, tras lo cual se retiró de la sala aplaudido por representantes de organismos de derechos humanos, Abuelas y Madres de Plaza de Mayo y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Duhalde.