La Unicameral dictó clases de lo que no hay que hacer

06/09/2007
Provinciales - Elecciones 2007: Pueblo ávido de verdad
alternative
El oficialismo acusa al intendente de golpista, “juecistas” piden transparencia y el honor republicano… clemencia

En una jornada memorable de disertación oral mezquina, el Poder Legislativo de la Provincia de Córdoba dilapidó jocosamente el momento histórico en nuestra vida institucional, urgido de solución a una encrucijada electoral, dispuesta a dividirnos y también a lastimarnos.       

Mediante sendos proyectos de declaración, tanto el Bloque de Unión por Córdoba como del Frente Nuevo, expresaron su más enérgico repudio a las actitudes del adversario; acusándose de sediciosos y poco transparentes, respectivamente; mientras el habitante de este territorio, lejos de ser un ciudadano, aguarda el veredicto final de las urnas en manos de la justicia. 

En tanto, el electorado implora estar al tanto de los números reales que despojen de sospechas fraudulentas el último acto comicial en la provincia, representantes del pueblo optaron en la tarde hoy por chicanearse, convertirse en autómatas del improperio e inmiscuirse en actitudes ígneas electoralistas. 

El reloj marcaba las 20:30 horas, momento en que el bloque “delasotista” declaraba su más enérgico repudio a las actitudes sediciosas y golpistas, puesta de manifiesto por Luís Juez y su grupo de secuaces, quienes en una afrenta a la democracia y a las instituciones republicanas, agitan e impulsan a una revuelta popular que pone en riesgo la vigencia del Estado de derecho y la paz social.

En la vereda contraria, la bancada del Frente Nuevo hacía cruz a la falta de transparencia en las pasadas elecciones y especialmente al proceso del escrutinio provisorio, desarrollado con manifiestas irregularidades que producen un grave perjuicio a la voluntad democrática, lo que hace imprescindible el recuento de voto por voto con la apertura de la totalidad de las urnas. 

Posturas ante las imposturas

Luego de la aprobación de licencia por 60 días solicitada por el Vice Gobernador, Juan Schiaretti, en virtud de lo acontecido públicamente y la renuncia al Bloque de Unión por Córdoba por falta de afinidad política por parte del Legislador Jorge Méndez, ahora afín al Bloque “juecista”, el plenario debatió álgidamente los proyectos de declaración que expresaban antagónicamente su parecer sobre los polémicos comicios provinciales.

El legislador Ricardo Fonseca (FN), al pretender informarse si entre los secuaces que aduce el proyecto oficialista colaboran en actitudes sediciosas y golpistas, puesta de manifiesto por Luís Juez, figuran los actuales integrantes del Bloque del Frente Nuevo; obtuvo la respuesta lacónica del “no” por parte del Presidente Provisorio de la Unicameral, Francisco Fortuna.

Por otra parte, la Kirchnerista Mónica Gutiérrez, quien compartió nostálgicas jornadas ideológicas con el ex Fiscal Anticorrupción meses atrás, describió al mismo “como un capricho del poder”, y le reconoció “la habilidad de aprovecharse de la debilidad de los otros”. En consecuencia, el Bloque del Frente para la Victoria aprobó el proyecto del oficialismo y rechazó la propuesta del Frente Nuevo.

Mientras que, el Bloque de la UCR solicitó el permiso de abstención (al igual que las bancadas de Izquierda Socialista y PAIS), y a su vez exigió respeto hacia el Poder Judicial para que sin presiones, de las partes inmiscuidas en la controversia, tome la decisión que crea conveniente para la salud institucional de la provincia. RECREAR optó por apoyar la iniciativa juecista y se abstuvo en la declarativa Delasotista.

Conclusión 

Moderar, respetar, aunar, colaborar, obedecer… serían algunos de los verbos que podríamos conjugar en el marco de una insólita y previsible controversia que ha puesto en vilo la sana convivencia de una sociedad pujante y austera en agravios.

Amanecer otro día sin el nombre y apellido de la máxima autoridad de la provincia, a fuerza de denuncias de fraude por parte del histriónico candidato a gobernador por el Frente Cívico y Social, Luís Juez, impidiendo escuchar o vislumbrar la decisión judicial nutrida de legalidad al respecto; provoca tristeza, pero a la vez la enjundia necesaria para elevar la bandera de la convivencia democrática que necesitamos los cordobeses.