Proponen modificar el régimen de los naranjitas

10/05/2010
Municipales - Concejo Deliberante
alternative
La UCR intenta limitar al ejecutivo al asignar los permisos de trabajo. El FCyS quiere delimitar horarios. Antecedentes y Facebook

Mediante dos proyectos diferentes, uno proveniente del Frente Cívico y Social, y el otro de la Unión Cívica Radical los concejales buscan una salida a la situación de vulnerabilidad de estos trabajadores, a la vez que intentan regularizar su situación para garantizar un buen servicio y seguridad a los ciudadanos.

Ambas iniciativas son bien diferenciadas ya que mientras la propuesta radical hace hincapié en eliminar la posibilidad al ejecutivo de otorgar permisos a su criterio, estableciendo que la asignación del servicio deberá ser realizada únicamente mediante concesión a las cooperativas de naranjitas de la ciudad, la iniciativa juecista se centra más en extender la franja horaria en la que se podrá trabajar, la diferenciación según las zonas de la ciudad y una actualización de la tarifa.

De éste modo el concejal Oscar Arias por el Frente Cívico y Social expresó que se busca incorporar la posibilidad de la explotación del servicio del estacionamiento controlado de motovehículos en el horario de 08.00 a 20.00 hs. en toda la ciudad de Córdoba, ya que en la actualidad sólo lo tienen permitido de 20.00 a 08.00 hs. en el casco céntrico de la ciudad.

El edil también señaló la necesidad de que la franja horaria en la que los naranjitas prestan éste servicio sea establecida para cada caso en particular, atendiendo a las necesidades y requerimientos de cada zona de la ciudad.

Al respecto la concejal Olga Rista del bloque de la UCR manifestó que su propuesta agrega como zona geográfica establecida por la ordenanza toda la orbita del Parque Sarmiento los días sábados, domingos y feriados, y que el servicio deberá prestarse en la franja horaria establecida de 20.00 a 06.00 hs también en la Av. Rafael Núñez, Barrio Nueva Córdoba, Alta Córdoba, General Paz, Centro, y en el Parque Sarmiento.

Por último la propuesta radical establece que el servicio de prestación del sistema de cobro actual deberá ser realizado únicamente mediante concesión a las cooperativas de trabajo y organizaciones no gubernamentales, eliminando la posibilidad de adquirir el beneficio mediante un permiso otorgado por el Departamento Ejecutivo Municipal, como lo permitía la ordenanza anterior.

En tanto la iniciativa juecista propone una actualización de la tarifa que se encuentra congelada desde el año 2001, de manera que queden equiparadas con las maquinas de cobro. Así los naranjitas tendrán estipulada una tarifa accesible de $0,50 cada media hora, que al estar fijada mediante ordenanza permite, por un lado, que los naranjitas puedan exigir su cobro a los automovilistas, y por otro lado que estos últimos se vean amparados en una tarifa estable y no decidida a criterio del cuidador.

También se propone modificar algunos problemas de redacción y contradicciones en los artículos referidos a las concesiones, de manera que se permita acceder a las mismas tanto a cooperativas de trabajo constituidas por ex permisionarios del sistema de estacionamiento controlado, como a ONG que se dediquen a la atención de personas con capacidades diferentes y ONG que se dediquen a la atención de la niñez y ancianidad. La prioridad será dada según el orden en que fueron mencionadas anteriormente.

Finalmente el proyecto del Frente Cívico y Social establece que la autoridad de aplicación no sólo será la Secretaría de Transporte y Tránsito, como lo es en la actualidad, sino también la Secretaría de Desarrollo Social y Empleo, en razón de las características de los actores intervinientes, y de los posibles concesionarios del servicio.

Objetivos

Los conflictos protagonizados por los “naranjitas” tienen larga data. Hace más de diez años que vienen luchando por ser legitimados, y sin embargo en los hechos se van adaptando a las diferentes situaciones que les impone el gobierno de turno.

En el año 2004 el gobierno de Luis Juez celebró un contrato con la empresa Ciucor S.A. que instaló el Sistema de Estacionamiento Medido Municipal (SEMM), que repartió parquímetros y maquinas tickeras por el casco céntrico de la ciudad, dejando a los “naranjitas” excluidos del sistema.

Sin embargo el contrato de concesión no se pudo cumplir, y a mitad del período establecido se rompió el acuerdo, haciéndose cargo el ejecutivo del préstamo del servicio.

Ante la estatización del sistema de cobro de estacionamiento, los “cuidacoches” hicieron oír sus reclamos para volver a ser integrados y reconocidos en su función. Incluso pidieron que se les reconozca su tarea de veladores por la seguridad de las cuadras, más allá de los vehículos. Finalmente, luego de intensas discusiones en el concejo deliberante, e incluso enfrentamientos entre los “naranjitas” y los inspectores de tránsito, llegaron a un acuerdo con el gobierno quien modificó la ordenanza otorgándoles ciertas zonas de la ciudad, en horarios establecidos, y mediante la concesión a cooperativas de trabajo y ONG o permisos extendidos a criterio del ejecutivo.

Sin embargo el conflicto sigue en pie, ya que persisten los problemas internos dentro de estas cooperativas y los reclamos hacia el gobierno por más y mejores cuadras de la ciudad. También están los reclamos de los vecinos por más control y regulación de los servicios prestados por los “cuidacoches”, ya que muchas veces se ven obligados a pagar tarifas excesivas a cuidadores que no exhiben su credencial ni forman parte de las organizaciones acreditadas.

Vía Facebook

De hecho, los “naranjitas” son cada vez más criticados por los ciudadanos, ya sea por miedo,  prejuicios, o malas experiencias particulares, y éstas versiones son a su vez legitimadas y difundidas corrientemente por los medios de comunicación masiva. Caso extremo que ejemplifica éste hecho es un grupo de la Red Social más famosa en Internet, Facebook, que se llama “Desterrar a los naranjitas de las calles de Córdoba” donde se pueden leer mensajes tan terribles como “porque no se buscan un trabajo y se dejan de molestar?” o “sugiero sutilmente arrancar y pasarles por ensimaaa!”.

Por su parte los concejales radicales expresaron su intención de resguardar los intereses de los vecinos, tanto como generar un marco de derecho que contenga e incluya a estos trabajadores.

Los ediles juecistas en cambio señalaron la necesidad de resguardar las familias trabajadoras que viven de esta tarea, y de dar fin a una situación de hecho para atender a la paz social “en un momento difícil de crispación social en el país, la provincia y el municipio”.