Investigar células madre, clave de la medicina regenerativa
En el mundo se ofrecen terapias con células madre para distintas patologías, pero los organismos de control sólo las aprueban para tratar enfermedades de la sangre: trasplante de células madre de médula ósea, sangre periférica y cordón umbilical; y autotrasplante en médula ósea y sangre periférica.
Las células madre tienen dos características importantes que las distinguen de otros tipos de células. La primera de ellas es que son células no especializadas que se renuevan ilimitadamente.
La segunda es que bajo ciertas condiciones fisiológicas o experimentales, se las puede inducir a que se conviertan en células con funciones especiales tales como células musculares cardíacas o células de páncreas que produzcan insulina. Los científicos trabajan sobre todo con dos clases de células madre de animales y de seres humanos: células madre embrionarias y células madre adultas.
Las células madre embrionarias provienen de los embriones que se obtienen de los huevos que han sido fertilizados in Vitro— en una clínica de fertilización in Vitro- y después donados para propósitos de investigación con el consentimiento informado de los donantes.
No derivan de los huevos fertilizados en el cuerpo de una mujer. Los embriones de los cuales derivan las células madre embrionarias humanas tienen entre cuatro y cinco días de vida y podemos describirlos como una esfera hueca microscópica llamada blastocisto.
Una célula madre adulta es una célula indiferenciada encontrada entre células diferenciadas en un tejido o en un órgano en el adulto. Puede auto renovarse y diferenciarse para producir los principales tipos especializados de célula del tejido o del órgano.
Algunos científicos utilizan el término célula madre somática en vez de célula madre adulta.
La investigación en células madre adultas comenzó hace aproximadamente 40 años.
En los años 60, los investigadores descubrieron que la médula contiene por lo menos dos clases de células madre: hematopoyéticas (forma todos los tipos de células sanguíneas del cuerpo) y medulares estromales o mesenquimales (comprenden una población mixta que genera células del hueso, cartílago, grasa y tejido conectivo fibroso).
Las células madre son capaces de replicarse casi en forma indefinida. Además, pueden dar lugar a células especializadas por un proceso de diferenciación. Las células madre embrionarias pueden convertirse en cualquier tipo de célula del cuerpo porque son pluripotentes. Las células madre adultas están limitadas generalmente a diferenciarse a los diversos tipos de célula presentes en el órgano de origen. Las células madre adultas por lo general generan los mismos tejidos del órgano en el cual residen.
La ventaja potencial de usar las células madre adultas es que las propias células del paciente se podrían ampliar en los cultivos y después reintroducirlas en el paciente.
El uso de células madre propias del paciente significaría que las células no serían rechazadas por el sistema inmunológico. Esto representa una ventaja significativa; pues el rechazo inmunológico es una complicación seria que solamente puede ser disminuida o evitada con drogas inmunosupresoras.
La comisión asesora en Terapias Celulares y Medicina Regenerativa trabaja en el ámbito del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva con el objetivo de asesorar a la cartera en el otorgamiento de fondos para financiar proyectos de investigación en la materia, así como colaborar con otras áreas del estado nacional y con el público en general que requiera opinión especializada en esta rama de la ciencia.