Montenegro aseguró que no va a renunciar

06/05/2010
Nacionales - Espionaje en el Gobierno de la Ciudad
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El ministro concurrió a la legislatura para responder las preguntas de los legisladores, quienes no dieron quórum e insistieron en interpelar al funcionario. Además, el PRO denuncio a la oposición de querer desestabilizar el gobierno de Macri

El ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, dijo ayer que no renunciará a su cargo aunque la Justicia Federal lo procese en el marco de la causa que investiga el caso de espionaje en la administración macrista.

Con un "no tajante el funcionario respondió ante la consulta de la prensa en la Legislatura si abandonaría su cargo en el gabinete porteño si el juez Norberto Oyarbide dicta su procesamiento.

Montenegro concurrió a la Legislatura de manera espontánea a fin de responder ante los diputados en sesión las preguntas en torno al caso de las escuchas telefónicas hechas por un empleado del Ejecutivo.

Sin embargo, la oposición no dio el quórum necesario para sesionar, tras lo cual Montenegro explicó que su visita tenía por fin "tratar de esclarecer los hechos que le preocupaban a los diputados”.

Los bloques de la oposición porteña no dieron quórum a la sesión y ratificaron la decisión de avanzar en una interpelación al funcionario y no admitir "una intromisión en el trabajo parlamentario.

"Acordamos llevar adelante la interpelación y seguir trabajando ante esta crisis institucional, aseguraron las fuerzas de la oposición en un pronunciamiento conjunto tras el levantamiento de la sesión en el recinto.

Por su parte, el bloque PRO, conducido por Cristian Ritondo, denunció un intento de la oposición de "querer desestablizar al gobierno de Mauricio Macri y perjudicar la candidatura a presidente para el 2011 y aseguró que Montenegro estaba dispuesto a responder todas las inquietudes y preguntas de los diputados.

Asimismo, Montenegro, en el marco de una conferencia de prensa, admitió que concurrirá nuevamente a la Legislatura "en cualquier término y aprovechó la oportunidad para avisar que no renunciará a su cargo en el gabinete de la Ciudad si es que el juez Norberto Oyarbide lo procesa en la causa de las escuchas telefónicas.

Montenegro concurrió ayer al mediodía a la Legislatura y mantuvo una reunión a puertas cerradas con el vicepresidente primero del Parlamento, Oscar Moscariello, para diseñar los mecanismos necesarios para poder presentarse en el recinto en el marco de la sesión ordinaria de los jueves.

Según fuentes parlamentarias, esta estrategia surgió con el propósito de desactivar el pedido de interpelación al titular de la cartera de Seguridad porteña que motorizan las fuerzas antimacristas y cuyo proyecto iba a ser tratado ayer por la tarde a fin de fijar la fecha del 13 de mayo para su aprobación.

Con este escenario, sumado a la visita que debió hacer anteayer Macri al juzgado de Oyarbide por la causa de escuchas ilegales, los macristas concluyeron que era necesario no llegar a la interpelación, instancia que representaría la primera oportunidad en que un funcionario de la gestión de Macri es interrogado en el recinto.

Así fue que los oficialistas se sentaron en sus bancas, mientras la oposición terminaba de definir su postura frente a la sorpresiva visita del funcionario y decidieron no dar el quórum y ofrecer una conferencia de prensa en un salón contiguo al recinto.

"No admitimos la intromisión en el trabajo parlamentario, advirtieron y calificaron a la iniciativa del Gobierno porteño de "una lógica efectista y mediática.

"Es una jugada de picardía esto de traer a Montenegro para que dé explicaciones cuando, en realidad, los bloques hemos requerido que se acerque para que sea interpelado, sostuvo el legislador K Juan Cabandié.

El titular del bloque de la Coalición Cívica, Fernando Sánchez, se mostró molesto ante "las visitas casuales y espontáneas y abogó porque el ministro concurra "a ser interpelado porque queremos llevar claridad a la sociedad.