Macri aseguró que es un boicot de los Kirchner
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, acusó ayer que la causa responde a una intención del oficialismo a nivel nacional de "querer conservar el poder, que es descalificar sistemáticamente a cualquier opositor".
Además, consideró que "no corresponde" un pedido de juicio político en su contra por la investigación judicial de las escuchas ilegales que involucran a funcionarios y ex funcionarios del gobierno porteño, y prometió "seguir trabajando" hasta tanto "se pruebe definitivamente algo".
El día después de la indagatoria realizada por el juez Norberto Oyarbide, Macri recorrió un centro de primera infancia en el barrio de Barracas, y dijo a la prensa que siente "impotencia" por "haber estado horas frente al juez pidiéndole que diga un hecho concreto que yo haya realizado que demuestre que puedo pertenecer a una sociedad ilícita".
Así, ante la consulta sobre si la oposición porteña podría avanzar en un pedido de juicio político en la Legislatura, Macri contestó: "Pedir, siempre hay gente oportunista que pide cosas, pero no corresponde, porque no tengo nada que ver con todo esto".
El jefe comunal prometió "seguir trabajando", y en todo caso "después recorrer el camino que marque la Justicia".
"Hasta que se pruebe definitivamente algo, es un largo camino. Mientras, vamos a seguir gobernando porque es la gente la que espera, para eso nos eligió", reafirmó Macri.
Al ser consultado sobre si teme quedar detenido por orden de Oyarbide, Macri respondió: "No tiene manera, porque yo soy el jefe de Gobierno de la ciudad".
Insistió además con que "la causa está totalmente direccionada hacia el gobierno de la ciudad de Buenos Aires", y aseguró que Oyarbide "hasta ahora no ha sido ecuánime en la forma de investigar".
Respecto de los detalles de la causa, Macri consideró que "las cosas suenan como un cuentito atractivo, pero cuando uno analiza cosa por cosa, no se entiende cómo se llega a estas conclusiones que estamos discutiendo hoy. La Ciudad no tiene nada que ver con el tema", reiteró.
"Pretender que yo asuma como una equivocación grave que (el espía, Ciro) James entre como abogado, asesor en un Ministerio (de Educación de la Ciudad), en un gobierno donde tengo 120 mil empleados y yo debería haberlo sabido, ya es exigir un poco mucho", explicó el jefe de Gobierno.
Finalmente, Macri refirió haber recibido el apoyo "de varios miembros del PJ disidente, del radicalismo, no todos, pero hay varios que se dan cuenta que esto claramente es un atentado contra la democracia".