Rechazan las declaraciones

28/04/2010
Nacionales - Relaciones Internacionales / Polémica
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El ex secretario de Agricultura ratificó que si los responsables no se rectifican acudirá a la vía judicial. En tanto, el embajador Cheppi explicó los negocios realizados con Venezuela

El ex secretario de Agricultura Javier de Urquiza manifestó ayer que las acusaciones del ex embajador argentino en Venezuela Eduardo Sadous y el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, sobre presuntos pagos de retornos para realizar ventas de ganado al país caribeño "sólo buscan poner en riesgo la relación" entre ambos países.

"Creo que poner en tela de juicio la honorabilidad de las personas significa un riesgo muy grande. Algunos pudimos habernos equivocado o acertado en nuestras acciones, pero siempre trabajamos para darle al país con nuestro aporte una situación mejor", aseguró De Urquiza en comunicación con Radio Del Plata.

En ese sentido expresó que "la relación con Venezuela es muy importante y no puede ponerse en riesgo por una acusación falsa de un ex embajador. Eso sería irresponsable".

La referencia es respecto a las noticias periodísticas donde Sadous afirmó que durante la gestión de De Urquiza al frente de Agricultura (agosto de 2004) habría presionado al empresario Cabana para que desistiera de una venta 1000 vaquillonas a Venezuela.

"Al señor Cabana no lo conozco y sé que él también expresó lo mismo en los medios", dijo en ese sentido.

"En lo personal me siento en la obligación de pedirles que se rectifiquen o yo tendré que hacer las acciones judiciales correspondientes", completó.

Por su parte, el embajador plenipotenciario de Asuntos Agrícolas de la Cancillería, Carlos Cheppi, sostuvo ayer que el intercambio comercial con Venezuela "fue muy favorable para Argentina, pero también muy favorable para Venezuela", debido a que el país caribeño "en general nos compra valor agregado".

En diálogo con Radio Diez, el funcionario de la Cancillería explicó cómo funcionaba el fideicomiso con Venezuela: "lo que Argentina compra en energía, Venezuela se comprometió a comprar por ese mismo monto productos argentinos".

Reseñó que "después de eso (la conformación del fideicomiso), siguió creciendo el comercio", ya que mientras que en 2004 el comercio bilateral era de 70 u 80 millones de dólares, en la actualidad es de "2 mil y pico de millones de dólares".

"Ese fue el boom del intercambio comercial con Venezuela, con una cosa muy favorable a Argentina, pero también muy favorable a Venezuela, porque nosotros comprábamos energía, gas, petróleo, fuel-oil, etcétera; y en general Venezuela nos compra valor agregado, porque ellos no disponen de industria todavía, la están tratando de desarrollar".

También destacó el rol que cumplieron en Venezuela profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y puntualizó que "nosotros hemos capacitado más de 3 mil técnicos y productores venezolanos aquí en Argentina y allá en Venezuela".

"A Venezuela le transferimos tecnología, pero nosotros hacemos vender a nuestras Pymes. La maquinaria agrícola que fue a Venezuela no habría ido si nosotros no hubiéramos hecho toda la transferencia tecnológica que se hizo", enfatizó el funcionario.

En ese aspecto, explicó que "a las Pymes nuestras es muy difícil que estos países les compren si nosotros no hacemos, en el marco de la cooperación sur-sur, una buena transferencia tecnológica".

Graficó además que "con Kazajistán abrimos el mercado con la misma lógica con la que lo hicimos con Venezuela: transferimos tecnología, armamos todo el esquema de transferencia y atrás fueron las empresas a vender. Eso termina abriendo otros mercados", aseguró.

"A mí me da bastante bronca cuando se plantea todo esto en función de posibles coimas, y todo lo demás, y se pierde de vista este contexto. Además, cuando plantean cosas y no tienen ninguna prueba, da más bronca", expresó Cheppi.