Según Timerman, ambos diarios montaron una operación de prensa, difundiendo información falsa, para que Argentina aceptara una auditoría del FMI
El embajador argentino, Héctor Timerman, denunció ayer que los diarios Clarín y La Nación intentaron demostrar que el G-20 cuestiona al país y sostuvo que "fue una maniobra para obligar al gobierno a aceptar una auditoría del FMI".
"Durante las recientes reuniones de ministros de economía organizadas por Fondo Monetario en Washington se montó una operación de prensa de los diarios Clarin y La Nación”, sostuvo.
El embajador explicó que la operación consistió en “difundir información falsa sobre la pertenencia de la Argentina en el Grupo de los 20 (G-20) para imponer que la Argentina acepte ser auditada por el FMI como pretenden los burócratas de dicha organización”.
”Nada de eso sucedió” aseguró Timerman y expresó que es el G-20 quien viene estudiando reformas estructurales al FMI para que “no siga imponiendo políticas que terminan agravando la situación económica de sus miembros”.
El viernes 23 de Abril Marcelo Bonelli “informa” que el ministro de Economía, Amado Boudou, buscó la concreción de la auditoría del organismo financiero como lo requiere el G20. Y agregó que “los Tesoros de los Estados Unidos, Alemania, Japón y Francia consideran inaceptable que Argentina sea miembro del G-20 …y no acepte un monitoreo del FMI”. Y concluye diciendo que que ahora el FMI tiene aliados de los países “cansados de los desplantes de la Argentina en el G-20”.
Timerman manifestó que “Bonelli, como de costumbre, no cita fuentes ni reproduce el diálogo donde obtiene la información ni siquiera estaba en Washington durante las reuniones y menos nos ilustra sobre los supuestos desplantes de la Argentina”.
El 25 de Abril Clarín publica que su corresponsal en Washington preguntó si la Argentina podía seguir siendo miembro del G-20 sin aceptar el Artículo IV del Fondo “al secretario del Tesoro, Timothy Giethner, al ministro de Canadá, Jim Flaherti y al número dos del Fondo, John Lipsky.
El embajador argentino reflexionó que “tal vez los editores del diario están tan obsesionados defendiendo los intereses económicos de Magnetto y la adopción irregular de los hijos de Ernestina Noble que se perdieron de publicar en tapa la opinión del Secretario del Tesoro sobre la Argentina. Pero a su vez publican la opinión de un funcionario menor de FMI que no menciona al G-20 ni podría ya que el Fondo no es miembro del G-20”.
Lo cierto es que Geithner nunca se refirió a la Argentina, mientras que el ministro canadiense dijo que Argentina es miembro del G20, esta en la mesa y dialoga con los organismos invitados, el FMI entre otros.
Además, Timerman aseguró que “ni Clarin ni La Nación se dan por vencidos y en la conferencia de prensa de Dominique Strauss-Kahn el mismo 23 de abril aprovechan para preguntarle (y recalcar) que la Argentina es el único país (según los periodistas) que no acepta la revisión del Artículo IV. Es una pena que ambos diarios no hayan aprovechado para preguntarle al mandamás del Fondo sobre los fracasos de sus recomendaciones en toda América Latina”.
Por su parte, La Nación reproduce la misma escena pero la respuesta que pone en boca de Lipsky si incluye una mención a las obligaciones de Argentina con el G-20.
En el mismo artículo La Nación se cita a fuentes anónimas del FMI para insistir que nuestro país debe aceptar el monitoreo del organismo como estipula el G-20.
Finalmente el lunes 26 de Abril, luego de que hayan concluido las sesiones del FMI, La Nación publica que “Para que no queden dudas, lo ratificó el G-20 (sobre el artículo IV). Y para que el viento no se llevara palabra alguna ambos foros –el FMI y el grupo de países (G-20) lo dejaron claramente por escrito”.
Sobre este punto, Tiemerman aclaró que “no hay ningún documento del G-20 que hable del Artúculo IV y por eso ni La Nación ni Clarín lo podrían reproducir”.
"No sólo no hay ningún comunicado del G-20 que mencione la revisión del Fondo tampoco existe ninguna discusión sobre ese tema en las más de 10 reuniones preparatorias. Y tampoco ningún miembro del G-20 me ha solicitado hablar sobre la relación de Argentina con el FMI. Dudo, entonces, que lo hagan a través de un periodista tan desacreditado como Marcelo Bonelli que en julio pasado tuvo que ser desmentido por el Departamento de Estado por sus inventos periodísticos”, agregó.
Según Timerman “desde que en el 2008 el vocero preferido del establishment, Joaquín Morales Solá inventó que la Argentina sería expulsada del G-20 y también que el G-20 se disolvería ambos diarios han tratado de inducir a sus lectores a creer que el G-20 presiona a la Argentina por diferentes motivos”.
Finalmente, expresó que “este fin de semana se convirtieron en los voceros de algunos burócratas del FMI que no toleran la independencia del FMI que asumió la Argentina en el 2005”.
”En fin, otra muestra de la decadencia moral del periodismo argentino que termina transformado en operadores de un organismo que tanto daño le ha hecho a los argentinos", concluyó.