Aprendé de papá
El pasado 4 de junio, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, presentó el informe anual sobre la Trata de Personas, correspondiente al 2008, en el que, por sexto año consecutivo, el Gobierno de los Estados Unidos incluyó a Cuba en la lista de países a los que acusa de no realizar esfuerzos significativos para enfrentar el supuesto tráfico interno de niños y mujeres con fines de explotación sexual.
Condoleezza Rice, calificó a Cuba como país de destino de turismo sexual, entre otras graves acusaciones. Una vez conocida la noticia, el Ministro de Relaciones Exteriores, Luis Posada Carriles, dijo que “el Gobierno de los Estados Unidos tiene mucho que aprender de Cuba y no está en condiciones de aleccionar a nadie”.
“El informe del Departamento de Estado, desconoce y tergiversa la realidad cubana, en su empeño por justificar la criminal política de bloqueo, agresiones y hostilidad del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba”, dijo acertadamente el funcionario cubano.
“Denigrar la obra social y moral de la Revolución cubana, en particular, la prioridad otorgada a la atención de las mujeres y los niños, reconocida ampliamente a nivel internacional”, añadió –también acertadamente- Posada Carriles.