Fernández recibió a la familia de Suppo
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, recibió ayer en la Casa de Gobierno a los familiares de Silvia Suppo, testigo en una causa contra represores de la dictadura y asesinada a puñaladas a fines de marzo pasado en la ciudad de Rafaela, Santa Fe.
El hermano de Silvia, Hugo Suppo, y el hijo de la víctima, Andres Destefani, transmitieron al jefe de Gabinete sus sospechas sobre el crimen de Silvia que, en principio, fue considerado como un episodio policial.
"Nosotros estamos seguros que esto nunca fue un robo común, sino un homicidio político por el carácter de testigo que tenía mi mamá", señaló Destefani a Télam, luego del encuentro con el jefe de Gabinete, del que participó brevemente la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Suppo fue testigo relevante en el juicio que condenó al ex juez Víctor Brusa y a cuatro policías por crímenes de lesa humanidad, y el 30 de marzo último fue asesinada de tres puñaladas en su negocio de cueros y artesanías en la ciudad santafesina de Rafaela.
La policía santafesina consideró el episodio como un homicidio en ocasión de robo pero la familia duda y supone que se trató de una venganza.
Suppo había sido secuestrada por algunos de los acusados en el reciente juicio por violaciones a los Derechos Humanos, en marzo de 1977, y durante su cautiverio fue violada y como quedó embarazada, sus captores le practicaron un aborto.
También, como parte de su agenda el jefe de Gabinete firmó, junto al ministro de Justicia, Julio Alak; un convenio de cooperación con los procuradores provinciales, para la creación e implementación de los laboratorios regionales de investigación forense.