Relatan como se infiltró Astiz en la Iglesia de la Santa Cruz
El represor Alfredo Astiz fue "marcando" a los familiares que se reunían en la Iglesia de la Santa Cruz y que luego serían secuestrados el 8 de diciembre de 1977 por un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), según reveló Nélida Fiordeliza de Chidichino, de 84 años, una de las madres que allí se convocaban.
"Van a pasar mil años, pero su cara la tengo siempre acá", dijo la mujer, señalándose el entrecejo.
Nélida Fiordeliza de Chidichino fue la primera testigo de una nueva jornada del juicio oral y público que se sigue a una veintena de represores que operaban en la ESMA y recordó que Astiz se había presentado como Gustavo Niño Vega argumentando que tenía un hermano desaparecido para lograr "infiltrarse" en el grupo y ganarse la simpatía de los familiares.
La mujer recordó que "todos pensábamos 'pobre pibe' con esa carita y esos moditos quien iba a pensar que era un traidor", al tiempo que calificó a Astiz como "Judas".
Señaló que Astiz había logrado "conquistar la simpatía" de la "Madre de Plaza de Mayo" Azucena Villaflor quien "inclusive lo llevaba a la casa, pese a que el marido desconfiaba de quien finalmente terminó secuestrándola. Cuánta razón tenía", reflexionó al acotar que el ex marino "nos entregó a todos".
La mujer refirió que, en ocasión de estar realizando la noche del 8 de diciembre de 1977 una colecta para publicar una solicitada reclamando por los desaparecidos, Astiz tenía en sus manos doscientos pesos que "movía para un lado" argumentando que tenía que ir a buscar más plata "pero en realidad nos estaba marcando".
Fiordeliza de Chidichino agregó que "la obsesión principal" de Astiz era Villaflor a quien calificó como "una gorda maravillosa, sin vanidad, amiga" de quien las Madres de Plaza de Mayo "aprendimos muchísimo" y que fue secuestrada dos días después de la monja Alice Domon, cuando "había ido a comprar pescado" y fue interceptada por un grupo de tareas.
Tras más de una hora y media de testimonio, el presidente del Tribunal Oral en lo federal 5, Daniel Obligado, dispuso un cuarto intermedio tras el cual el debate se reanudará con más testimonios, entre ellos el de Patricia Walsh, hija del escritor y periodista Rodolfo Wals también secuestrado por miembros de la ESMA.