Cristina ratificó su compromiso con el pueblo
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró ayer que "el compromiso de mi vida es profundizar la transformación y el cambio" y advirtió que "esto tiene costo porque enfrenta intereses poderosos".
Al inaugurar la obra de entubamiento del arroyo Unamuno, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, Cristina dijo que "nunca estuve en un lugar para calentar sillones, sino que vine con la vocación de cambio, de compromiso con el pueblo".
"Voy a seguir adelante con la fuerza que ustedes me dan", refirió Cristina, y remarcó que "me comprometo a seguir en este proceso de transformación y decirles que esto lo pudimos hacer con esfuerzo, con trabajo, con sacrificio y con la pasión, porque sin pasión no se transforma nada, sin pasión no hay vida".
La Presidenta dijo que "tenemos que recuperar el tiempo perdido" al admitir que "hemos perdido mucho tiempo los argentinos en discusiones estériles, en enfrentamientos entre hermanos, con discusiones banales, tontas, casi de vanidades personales".
En ese sentido indicó que "vengo a convocar a todos los argentinos para que en estos 200 años de historia demos vuelta de página y sigamos construyendo el país que nos merecemos".
Y señaló que "aquellos que tienen diferencias, que es legítimo, saben que para eso los pueblos eligen cada cuatro años a quienes quieren los representan y realizan gestiones en educación, salud, economía".
Precisamente sobre el tema económico, la Presidenta manifestó que "supimos timonear el año más difícil para el mundo" en relación a 2009, "gracias al desarrollo económico, al mercado interno, a la generación de cuatro millones de puestos de trabajo que permitieron aguantar el vendaval".
Sobre la obra inaugurada Cristina apuntó que "estaba demandada desde hacía más de 40 años y se inició en la anterior gestión, en 2006, la seguí y terminé, y es un símbolo para un país que muchas veces vio interrumpido procesos de transformación, de crecimiento".
"Hemos aprendido la necesidad de tener un pensamiento estratégico del país y de la nación, y las obras publicas no son circunstanciales sino que se hacen a lo largo y ancho del país para tener infraestructura", completó la mandataria.
Cristina recordó que "cuando vine la última vez, en verano, inauguramos una pileta para 9.000 pibes que nunca podrían llegar a un club" y reseñó que "muchos de ellos cobrarán la asignación, muchos volvieron a la escuela, y de hecho hubo un 25% de aumento de la matrícula, reciben su libreta sanitaria y educativa".
"Eso es tener dignidad, como la de nuestros jubilados, que durante años tuvieron congelada la vida y las ilusiones, o con los más de dos millones que habían quedado fuera del sistema", resaltó Cristina, y agregó que en este período "se realizó la construcción de escuelas y viviendas como nunca se ha hecho en el país".