Satisfacción por la sentencia
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, dijo ayer tras el fallo que condenó al último presidente de facto Reynaldo Benito Bignone a 25 años de prisión, que "él se dará cuenta de lo que le espera, pero no está arrepentido, porque son seres humanos sin sentimientos”.
Además destacó la decisión del tribunal que condenó a Bignone de "cárcel común para todos, eso es muy bueno, nada de privilegio”, y refirió que "esto ayuda a que otros imitan esta sentencia”.
En ese sentido calificó de "ejemplar” el fallo, y aunque sostuvo que la sentencia de contra Bignone fue "bastante fuerte” admitió que "falta mucho todavía, aunque vamos haciendo el camino”.
"Hoy nos vamos muy conformes, hoy es un día muy bueno para los argentinos”, sostuvo a los periodistas la titular de Abuelas de Plaza de Mayo.
Por su parte el secretario de Derechos Humanos de
Consultado por la prensa sobre lo dicho por Bignone esta mañana en el sentido de que "la lucha contra el terrorismo fue una guerra”, el funcionario sostuvo: "Qué se puede esperar si fue capaz de crímenes atroces”, y se preguntó en forma irónica "¿nos vamos a asustar por sus declaraciones?”.
Asimismo, el ministro de Justicia, Julio Alak, dijo que "la condena al último presidente de la dictadura, Reynaldo Bignone, es otro acto de justicia ejemplar porque se trata de uno de los más sangrientos representantes del genocidio ocurrido en el país entre 1976 y
"Campo de Mayo, donde Bignone condujo las atroces prácticas criminales de la represión ilegal, fue, junto a
Asimismo, celebró "la decisión del tribunal de condenar al represor, que fue segundo jefe de Campo de Mayo, a purgar condena en una cárcel común”.
En ese sentido, Alak consideró que el juicio y el castigo a Bignone "es un nuevo paso gigantesco en el camino de la búsqueda de verdad y justicia abierto por la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, impulsada por este gobierno a partir de la decisión indeclinable de terminar con la impunidad en
Finalmente, el periodista Horacio Verbitsky dijo ayer que "Campo de Mayo fue el centro de represión más grande que hubo en el país donde quedaron pocos sobrevivientes y era hora de que terminara este juicio".
Verbitsky, presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), ofreció una disertación en Mendoza invitado por "Un espacio de reflexión plural" de la secretaría de Extensión de
Sobre la condena de ayer de