Sátira

14/04/2010
Nacionales - Sociedad
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El arzobispo de Buenos Aires criticó los "intereses mezquinos" de la dirigencia
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, volvió ayer a criticar "los intereses mezquinos" de los dirigentes argentinos, al reclamarles que como los docentes den el ejemplo para "educar a las futuras generaciones en la esperanza".

"A los dirigentes se nos pide educar en la esperanza y no estar subiendo escalones para las ambiciones personales, para trepar ni para mezquinas internas ni para abultar la caja", aseveró el primado argentino al presidir la misa por la educación en la Catedral metropolitana.

Bergoglio habló frente al jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri; los ministros de Educación nacional, Alberto Sileoni, y de la Ciudad de Buenos Aires, Esteban Bullrich, y del secretario de Culto, Guillermo Oliveri.

Quienes vienen a dar lecciones de moral y de vida son los mismos que entre otras atrocidades defendieron dictaduras, protegen a pedófilos y violadores, se rigen por principios que imponen por el miedo y que durante siglos y siglos persiguieron y mataron para instalarse y perpetuarse.

Un escritor del siglo XVII se refirió en uno de sus textos a la sátira, cuya definición es bien aplicable a esta situación porque incluye también a la sociedad que avala que se digan semejantes declaraciones sin emitir observación alguna.

En esa oportunidad el autor había dicho que la sátira es una suerte de espejo en el que los que observan generalmente descubren los rostros de todos menos el propio, principal razón por la que es bien recibida en el mundo, y por la que tan pocos se ofenden ante ella.