Convocan a una vigilia para esperar la sentencia
Bajo la consigna, "Rosario No Duerme, esperando la Sentencia", diversas organizaciones y familiares de las víctimas de la represión convocaron para hoy a la ciudadanía a una "vigilia" en la sede de los Tribunales Federales donde el jueves se conocerá la sentencia del primer juicio por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
Las organizaciones de derechos humanos, asociaciones sindicales, sociales, víctimas y familiares, convocaron a la concentración a partir de las 18 en la sede del Tribunal Oral Federal 1 de Rosario, ubicado en la calle Oroño 900.
El mañana a las 12 el Tribunal Oral Federal 1 de Rosario, integrado por los magistrados Otmar Paulucci, Jorge Venegas Echagüe y Beatriz Caballero de Varaban, darán a conocer el veredicto en el juicio en el que están imputados tres altos ex jefes militares y dos ex agentes civiles de inteligencia militar.
"Rosario No Duerme, esperando la Sentencia" es la consigna que eligieron los organizadores para pasar la noche movilizados y reclamar "castigo y cárcel común" para los imputados en la causa denominada: Guerrieri-Amelong.
Al mediodía del jueves, los acusados de diversos delitos de lesa humanidad, los que van desde privación ilegítima de la libertad, desapariciones, tormentos y homicidio en 17 oportunidades; Pascual Guerrieri, Juan Amelong, Jorge Fariña, Eduardo Constanzo y Walter Pagano, conocerán la sentencia del tribunal del juicio que enfrentaron con prisión preventiva desde el 31 de agosto del año pasado.
Tanto la querella como la fiscalía pidieron para los cinco imputados, "prisión perpetua en cárcel común e inhibición absoluta".
Representados por defensores oficiales, ningún letrado del foro local ni regional quiso asumir ese rol, coincidieron en pedir la "absolución" fundamentando razones de extemporaneidad, entre el tiempo en que ocurrieron los hechos y el inicio del juicio.
Igual postura fueron las esgrimidas por los imputados al momento de hacer uso del derecho de defensa en la sesión denominada de "última palabra", en ese marco todos "negaron" participación en los hechos y pidieron su "absolución".
Los imputados llegaron a juicio con prisión preventiva y en el caso del ex teniente coronel Pascual Guerrieri con el beneficio de prisión domiciliaria.