Destacan los juicios contra represores
El ministro de Justicia, Julio Alak, destacó los resultados de los juicios a los represores de la dictadura y aseguró que "en Argentina no hay ninguna posibilidad de vuelta atrás en los juicios contra los genocidas".
"Hay 1.200 imputados y 634 procesados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. En Argentina no hay ninguna posibilidad de vuelta atrás en los juicios contra los genocidas", aseguró ayer el ministro al ingresar a la sala, montada en la sede de
La causa, que tiene el Juzgado Oral Federal número 1, tiene como imputados a 14 agentes penitenciarios, tres de ellos médicos, acusados de torturas, privaciones ilegítimas de la libertad y cinco homicidios.
Fuentes judiciales estiman que el debate durará unos 4 meses y se presentarán unos 240 testigos en una causa donde se juzgan cinco homicidios, un caso de tortura seguida de muerte y más de setenta casos de tortura y privaciones ilegales de la libertad.
Alak consideró que "la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final impulsadas por el ex presidente Néstor Kirchner, y sostenida por la actual mandataria Cristina Fernández, permitió sustanciales avances en la búsqueda de la verdad".
En ese sentido, el ministro explicó que "se identificaron 500 centros de concentración y exterminio, se logró imputar a 1.200 militares por crímenes de lesa humanidad y procesar a 634".
Entre los resultados alcanzados, Alak también destacó "la restitución de 101 nietos", y dijo que "hay 163 militares con requerimiento de elevación a juicio, 450 represores detenidos y un total de 100 condenados".
Asimismo, la subsecretaria de Derechos Humanos de
Vedio sostuvo que "esto tiene que ver con la vigencia de los derechos humanos y de las instituciones democráticas, dos cuestiones que van de la mano".
En declaraciones a radio Provincia, Vedio sostuvo que "desde el punto de vista ideológico, se está poniendo a prueba la profesión de fe democrática de muchos jueces".
"Algunos ya la han hecho y la siguen sosteniendo en el tiempo y otros van cada vez más a la retranca en los juzgamiento a represores y genocidas y van mostrando la hilacha de su acuerdo con los poderes fácticos que dominaron durante la dictadura y que siguen hoy presionando para la paralización, la dispersión y la atomización de los juicios", manifestó.