Parar la Pelota

10/04/2010
Nacionales - Educación
alternative
Polémica por los argumentos para que se vean los partidos de la Selección en las escuelas. Sileoni, dijo que "es una fiesta con un gran efecto pedagógico" y su par bonaerense respondió que con los partidos "no vamos a generar un hecho pedagógico"

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, anunció ayer que los partidos que jugará la Selección en el Mundial de Sudáfrica 2010 podrán ser vistos en las escuelas, ya que se disputarán en horario escolar argumentando que esto derivará un hecho pedagógico y que se podrá aprovechar para enseñar lo que ya generó una gran polémica.

 

El primero que le salió a contestar es el ministro de educación de la Provincia de Buenos Aires, Mario Oporto. El funcionario aclaró que si bien es un evento que "desordena la actividad laboral en general", "no creo que como consecuencia de un partido vamos a generar un hecho pedagógico y los chicos van a aprender".

 

Oporto aclaró que hay que ser "realista" en ese sentido. También advirtió que no todas tienen televisores como para poder distribuirlos en las aulas. "Si alguna escuela lo puede organizar y tener los recursos para tener los chicos adentro, bien", señaló.

 

"Lo más sensato es que en la escuela no se vea el partido y entendemos que muchos chicos no van a concurrir en el horario del partido", afirmó el ministro bonaerense. Pero explicó que dará vía libre para que "cada escuela, cada director lo organice como resulte mejor".

 

Por la mañana Sileoni había dicho que el Mundial de fútbol "es un hecho cultural muy importante" y "una fiesta con un gran efecto pedagógico". Agregó que los partidos de la Selección "se verán en oficinas y en dependencias públicas" porlo que "está bien que entre en las escuelas".

 

Negar que el fútbol es un inmenso instrumento de manipulación y movilización de masas sería tan necio como sostener que la tierra gira alrededor del sol. Ante este fenómeno, único en el mundo, que inevitablemente cada cuatro años acapara la atención mundial.

 

La Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 tuvo una audiencia total acumulada de 26,290 millones de televidentes (24,200 millones en sus hogares y 2,100 millones fuera de sus hogares).

 

Si tenemos en cuenta que la población mundial es de casi 7 mil millones de habitantes y haciendo una cuenta rápida nos damos cuenta que en comparación con la cantidad de audiencia acumulada (26,290 millones de televidentes) es casi cuatro veces superior a la cantidad de seres humanos en el planeta, no hace falta ser un genio para darse cuenta que estamos ante un fenómeno único en el mundo.

 

Frente a esto, quien debe garantizar la asistencia de los alumnos a los colegios públicos tomó una medida política coherente al permitir que se tomen dos horas de las seis de escolaridad para presenciar los partidos del mundial, en lugar de generar las condiciones necesarias para que exista una inasistencia generalizada.

 

Pero no es raro que existan funcionarios, periodistas o dirigentes que tapen el sol con una mano y repitan lo que “políticamente es correcto” para que las masas no se inquieten y puedan poner en tela de juicio su capacidad frente al área que dirigen.

 

Mediocre actitud de quienes dirigen los destinos de una sociedad o forman su opinión. Hipócrita respuesta de una sociedad que masivamente se vuelca ante este evento y luego reclama los 180 días de asistencia escolar.

 

Por esto, nos hace falta como cuerpo social sinceridad, razocinio y sobre todo…parar la pelota.