Parar la Pelota
El primero que le salió a contestar es el ministro de educación de
Oporto aclaró que hay que ser "realista" en ese sentido. También advirtió que no todas tienen televisores como para poder distribuirlos en las aulas. "Si alguna escuela lo puede organizar y tener los recursos para tener los chicos adentro, bien", señaló.
"Lo más sensato es que en la escuela no se vea el partido y entendemos que muchos chicos no van a concurrir en el horario del partido", afirmó el ministro bonaerense. Pero explicó que dará vía libre para que "cada escuela, cada director lo organice como resulte mejor".
Por la mañana Sileoni había dicho que el Mundial de fútbol "es un hecho cultural muy importante" y "una fiesta con un gran efecto pedagógico". Agregó que los partidos de
Negar que el fútbol es un inmenso instrumento de manipulación y movilización de masas sería tan necio como sostener que la tierra gira alrededor del sol. Ante este fenómeno, único en el mundo, que inevitablemente cada cuatro años acapara la atención mundial.
La Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 tuvo una audiencia total acumulada de 26,290 millones de televidentes (24,200 millones en sus hogares y 2,100 millones fuera de sus hogares).
Si tenemos en cuenta que la población mundial es de casi 7 mil millones de habitantes y haciendo una cuenta rápida nos damos cuenta que en comparación con la cantidad de audiencia acumulada (26,290 millones de televidentes) es casi cuatro veces superior a la cantidad de seres humanos en el planeta, no hace falta ser un genio para darse cuenta que estamos ante un fenómeno único en el mundo.
Frente a esto, quien debe garantizar la asistencia de los alumnos a los colegios públicos tomó una medida política coherente al permitir que se tomen dos horas de las seis de escolaridad para presenciar los partidos del mundial, en lugar de generar las condiciones necesarias para que exista una inasistencia generalizada.
Pero no es raro que existan funcionarios, periodistas o dirigentes que tapen el sol con una mano y repitan lo que “políticamente es correcto” para que las masas no se inquieten y puedan poner en tela de juicio su capacidad frente al área que dirigen.
Mediocre actitud de quienes dirigen los destinos de una sociedad o forman su opinión. Hipócrita respuesta de una sociedad que masivamente se vuelca ante este evento y luego reclama los 180 días de asistencia escolar.
Por esto, nos hace falta como cuerpo social sinceridad, razocinio y sobre todo…parar la pelota.