Re-evolución
Un espectacular hallazgo de fósiles en Sudáfrica, que permite reconstruir parte del esqueleto de un niño y una mujer de una especie de homínidos hasta ahora desconocida, de hace dos millones de años, aporta nueva información sobre los orígenes de la humanidad, informó ayer
Dos equipos de investigación encabezados por Lee Berger de
Los científicos hallaron los fragmentos de los esqueletos en una cueva de la región de Sterkfontein, a
El primer hallazgo, una clavícula de forma humana, fue realizado el 15 de agosto de 2008 por Matthew Berger, el hijo pequeño del científico.
Si bien los fósiles permiten realizar precisiones físicas sobre estos homínidos, que a la vez arrojan datos sobre la especie, hay numerosos aspectos que aún se encuentran en estudio como el vínculo entre ambos o muchas de sus características específicas.
Los investigadores precisaron que tanto el niño, de unos 10 años, como la mujer, de unos 30, tenían una altura de unos
El cerebro del niño, de quien quedó preservado el cráneo, tenía un tamaño de entre 420 y
Estos fósiles pertenecen a una especie hasta ahora desconocida que fue bautizada con el nombre científico Australopithecus "sediba", término que significa "fuente natural" en la lengua sesotho que se habla en Sudafrica.
El hallazgo podría "revolucionar nuestra comprensión de la evolución humana", indicaron los expertos.
El equipo, conformado por 60 científicos de todo el mundo, decidió clasificar a estos hallazgos dentro del género de australopithecus y no como homo, consignó
"Tienen ciertas características en el cráneo y la pelvis que son similares a las del homo, sin embargo, dado el pequeño tamaño de su cerebro y su forma corporal similar a la del australopiteco, el equipo pensó que mantener a esta especie como Australopithecus era la decisión más prudente", expresaron los investigadores.
Para Berger el ejemplar puede ser "un buen candidato para la especie de transición entre el homínido africano Australopithecus africanus y el Homo habilis, o hasta podría ser un antepasado directo del Homo erectus".
Los fósiles descriptos en "Science" comprenden un fragmento de cráneo, un fragmento de mandíbula y parte del resto del cuerpo del niño, y de la mujer se preservaron algunos dientes individuales y fragmentos de la mandíbula, además de parte del resto del cuerpo también.
El australopithecus apareció en África hace unos 3,9 millones de años y hace unos 2,5 millones lo hizo el homo habilis, la primera especie descrita como "distintivamente humana".
Este nuevo descubrimiento aleja aún más la concepción exclusivamente teológica acerca del origen del hombre que dominó hasta fines del siglo XIX pero que aún hoy persiste.
Estos hechos científicos y antropológicos conducen a la idea de que el origen del hombre es evolutivo: el humano arranca evolutivamente de otros animales y la humanidad ha ido adoptando formas genética y evolutivamente distintas, hasta llegar al hombre actual.