Atrofiados
"Puede haber menores que sí lo consientan -refiriéndose a los abusos- y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan".
Con estas palabras describió el máximo responsable de
El obispo además comparó la homosexualidad con los abusos y, aunque asegura que la diferencia entre la homosexualidad y los abusos está clara, plantea una pregunta: "¿Por qué el abusador de menores es enfermo?".
En cuanto su opinión sobre los homosexuales, Álvarez, pese a que asegura respetar esta condición sexual, volvió a mostrar su lado más crítico y afirmó que "el fenómeno de la homosexualidad es algo que perjudica a las personas y a la sociedad".
Para el obispo, hoy en día "no es políticamente correcto decir que es una enfermedad, una carencia, una deformación de la naturaleza propia del ser humano. Eso que decía cualquier diccionario de Psiquiatría diez años atrás, hoy no se puede decir".
Además, considera que debido a la homosexualidad "a la larga pagaremos las consecuencias como las han pagado otras civilizaciones". Álvarez aconseja que para que no se lleguen a estos extremos "hay que promover la educación e inculcar los valores de la feminidad y la masculinidad".
Por su parte, el obispado de Tenerife ha explicado que Bernardo Álvarez no ha tratado con sus declaraciones de justificar "en ningún caso, un hecho tan condenable como es el abuso a menores". En cuanto al resto de las declaraciones, el obispado remite únicamente a la entrevista.
Declaraciones que han abierto una fuerte polémica, sobre todo después de que algunas Diócesis de
Definitivamente los dogmas que impone
La iglesia lleva a odiar la inteligencia, el orgullo, la valentía, la libertad, el libertinaje del espíritu, odiar los sentidos, el gozo sensual, el placer en cuanto tal.